Apagones en Cuba: Una Crisis que Penetra la Salud Mental
miércoles, 29 de julio de 2026
En pocas palabras
La crisis de apagones en Cuba impacta la salud mental de la población, elevando los niveles de depresión, ansiedad y estrés, según especialistas.
Mas detalles
Qué pasó
La prolongada crisis energética en Cuba ha escalado de un problema de infraestructura a una seria amenaza para la salud mental de sus habitantes. Los cortes de electricidad, antes temporales, son ahora parte de la rutina diaria, obligando a la población a una constante reorganización.
Las actividades cotidianas como cocinar, conservar alimentos, trabajar, estudiar, dormir o simplemente cargar un teléfono se vuelven un desafío ante un sistema eléctrico cada vez más inestable.
Dónde y cuándo
El impacto de los apagones se siente en toda Cuba, de forma persistente a lo largo de los meses y años recientes. Afecta a adultos y familias que buscan mantener la normalidad en sus hogares bajo el calor y la oscuridad.
Las noches se vuelven particularmente difíciles, con la falta de ventilación, la presencia de mosquitos y la oscuridad que dificultan el descanso y aumentan la sensación de inseguridad.
Por qué es importante
Esta situación es crucial porque la inestabilidad energética se considera ahora un asunto de salud pública. La incertidumbre constante sobre cuándo regresará la electricidad genera un estado de alerta y anticipación perjudicial.
Cambia la calidad de vida y afecta la capacidad de las personas para realizar actividades básicas. Además, complica el transporte, obligando a muchos a caminar o buscar alternativas costosas.
Qué dicen las partes
Especialistas como el psicólogo Yunier Broche-Pérez y la doctora Zoylen Fernández han analizado los efectos. Un estudio con 415 adultos en Cuba reflejó altos índices de depresión (55,4% severa), ansiedad (66%) y estrés (65,8%).
Aunque los investigadores advierten que no se puede culpar únicamente a los apagones ni extrapolar los resultados a toda la isla, Broche-Pérez señala que la incertidumbre permanente es particularmente dañina.
Qué viene ahora
Los expertos recomiendan estrategias individuales como mantener rutinas de descanso y alimentación, y fortalecer redes comunitarias. Sin embargo, Broche-Pérez enfatiza que las soluciones individuales no eximen a las instituciones de su responsabilidad.
No es razonable esperar que las familias se adapten indefinidamente a una crisis estructural que está fuera de su control. Se espera un llamado a soluciones institucionales más profundas para abordar esta crisis de salud pública.
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