Asturias Envía Paneles Solares a La Habana para Aliviar Crisis Energética
jueves, 19 de febrero de 2026
En pocas palabras
El Principado de Asturias dona 20 mil euros en paneles solares a La Habana, buscando mitigar la grave crisis energética cubana, priorizando zonas vulnerables.
Mas detalles
Qué pasó
Desde el norte, con un gesto de solidaridad, el Gobierno del Principado de Asturias ha tendido una mano hacia La Habana. Anunciaron una línea de cooperación que busca inyectar un poco de luz en medio de la oscuridad que a menudo envuelve la isla.
La ayuda se traduce en veinte mil euros. Este dinero será para comprar e instalar paneles solares, junto con inversores y reguladores, pensados para esas comunidades que más sufren los vaivenes de la energía.
Dónde y cuándo
La escena se sitúa en la capital cubana, La Habana, donde los apagones son una moneda corriente. Fue el jueves 19 de febrero de 2026 cuando se hizo público este anuncio.
Los equipos solares están destinados a zonas rurales y periurbanas, esos rincones donde la energía eléctrica llega con cuentagotas, si es que llega. Un sol tropical, ahora con la promesa de ser capturado para uso diario.
Por qué es importante
Este pequeño empujón desde Asturias busca darle un respiro a la gente, a las familias, que día a día batallan contra la falta de electricidad. Es una gota en el océano de una crisis, sí, pero una gota que puede significar algo para algunos.
La idea es reducir la dependencia de combustibles fósiles, que siempre es una buena noticia, y fortalecer la capacidad de las comunidades para tener su propia energía. Un paso hacia la resiliencia en un país que tanto la necesita.
Qué dicen las partes
El Principado de Asturias presenta esta acción como una fase inicial de cooperación, basada en la solidaridad y el desarrollo sostenible. También se habla de compartir conocimientos con la Universidad de La Habana, como un puente entre saberes.
Sin embargo, en el muelle habanero del debate, muchos se preguntan si veinte mil euros son suficientes para mover la aguja de una crisis energética que se cuenta en millones. La infraestructura cubana lleva décadas de desgaste, y los problemas son estructurales, no superficiales.
Qué viene ahora
Esta es solo la primera entrega de esta historia de cooperación. Veremos si la semilla sembrada por Asturias germina en más proyectos o si se queda en un noble, pero solitario, intento.
Mientras tanto, el pueblo cubano sigue en la espera. Los cortes de luz persisten, la vida se complica y el anhelo de soluciones reales, de esas que van a la raíz del problema, sigue más vivo que nunca. Los ojos están puestos en el futuro, buscando más que gestos, verdaderas transformaciones.
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