Bajo Trump, ICE Expande Vigilancia: Acceso a Registros Médicos y Reconocimiento Facial
sábado, 27 de diciembre de 2025
En pocas palabras
La administración Trump ha otorgado a ICE amplios poderes de vigilancia, accediendo a registros de salud y datos fiscales, y usando tecnología como reconocimiento facial, lo que genera temores de un espionaje doméstico sin precedentes.
Mas detalles
Qué pasó
La administración Trump ha movido fichas importantes. Le ha dado a la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) unos poderes de vigilancia que antes parecían de ciencia ficción.
Ahora, ICE puede hurgar en millones de expedientes privados. Hablamos de registros de salud y datos fiscales de ciudadanos, no solo de inmigrantes. Es una expansión que hace levantar cejas, pues va mucho más allá de lo que se entendía como su trabajo.
Dónde y cuándo
Este asunto se cuece en Estados Unidos, con el sol de diciembre de 2025 brillando sobre Washington D.C.
La escena principal se desarrolla en los despachos donde se firman órdenes ejecutivas y contratos millonarios. El telón de fondo es una nación con leyes de privacidad que, ahora, se sienten como papel mojado.
Los protagonistas son la administración del Presidente Donald J. Trump y la agencia ICE, que ahora ve su caja de herramientas de vigilancia crecer como la espuma.
Por qué es importante
Esto importa a cada persona en Estados Unidos. No es solo sobre inmigración, es sobre la privacidad de todos.
Cambia la relación entre el ciudadano y el gobierno. Lo que antes era privado —tu historial médico, tus impuestos— ahora podría ser una ventana abierta para una agencia federal.
Abre la puerta a un sistema de vigilancia doméstica tan vasto que podría permanecer mucho después de que esta administración se marche, afectando la libertad de expresión y la disidencia. Es la construcción de una infraestructura que, una vez en pie, es difícil de desmantelar.
Qué dicen las partes
Desde el gobierno de Trump, se entiende que estas medidas son necesarias para la seguridad y para la aplicación de la ley. La secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ha dicho que
"violencia es todo lo que amenace a sus oficiales y su seguridad", incluso grabarlos.
Sin embargo, los grupos de derechos civiles gritan alarma. Dicen que se está "desmantelando" la Ley de Privacidad de 1974, una ley nacida para proteger a los ciudadanos de bases de datos centralizadas.
Expertos como Matthew Guariglia, de la Electronic Frontier Foundation, advierten que ICE se está moviendo hacia una "policía política de manifestantes y disidentes". Sharon Bradford Franklin, quien presidió la Junta de Supervisión de Privacidad y Libertades Civiles, ve un panorama "muy preocupante" al reducirse la supervisión independiente.
Qué viene ahora
El camino que sigue es incierto. Es probable que haya más resistencia desde algunos estados de liderazgo demócrata, quienes ya han cortado el acceso de ICE a registros de vehículos.
También veremos cómo los tribunales y los grupos de derechos civiles intentan frenar este despliegue. Se espera una batalla legal sobre la constitucionalidad de estas nuevas facultades.
La mirada estará puesta en si estos sistemas de vigilancia, una vez creados, se usarán para fines más allá de los declarados, y qué tan difícil será deshacerlos en el futuro. Es una historia que apenas comienza a escribirse en las calles y en los despachos.
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