Cadena Perpetua para Asesinos de Motorista en Santiago de Cuba
martes, 3 de febrero de 2026
En pocas palabras
Tres hombres recibieron cadena perpetua en Santiago de Cuba por el brutal asesinato de un motorista, robando su vehículo para venderlo por piezas en el mercado negro.
Mas detalles
Qué pasó
La ciudad de Santiago de Cuba se ha visto sacudida por un crimen que deja un amargo sabor. Tres hombres, con una frialdad calculada, fueron condenados a cadena perpetua. La razón: el asesinato de un motorista. No fue un arrebato, sino un plan para hacerse con su vehículo y desmantelarlo, pieza a pieza, en el mercado de lo ilícito.
El hecho no solo fue un robo, sino una muestra de violencia extrema. La justicia ha dictado su fallo, pero la cicatriz en la sociedad cubana queda abierta.
Dónde y cuándo
Todo ocurrió en las cercanías de la Plaza de la Revolución "Antonio Maceo", un lugar emblemático que, por un momento, se volvió escenario de sombra. Los implicados, actuando con premeditación, buscaron a su víctima al azar, con la mira puesta en cualquier moto que pudieran robar.
Engañaron al motorista, pidiéndole un viaje a un punto apartado. En ese trayecto, la noche se volvió cómplice de un ataque brutal. La crueldad se desplegó en la oscuridad de las calles santiagueras, dejando una huella imborrable en el recuerdo de la ciudad.
Por qué es importante
Este caso no es un hecho aislado, sino un reflejo inquietante de los tiempos que corren en Cuba. Pone al descubierto el aumento de la violencia ligada a robos, donde las motos se han convertido en un bien preciado, casi un tesoro en medio de la escasez.
Es la desesperación, la crisis económica y el florecimiento del mercado negro los que, una vez más, se cobran vidas humanas. La historia de este motorista es un grito de alerta para toda la sociedad.
Qué dicen las partes
La Fiscalía Provincial de Santiago de Cuba no dudó en pedir la sanción más severa que la ley cubana contempla para un crimen de tal magnitud. El Tribunal Provincial Popular, tras analizar los hechos, acogió la petición sin titubeos.
Los tres involucrados fueron sentenciados a privación perpetua de libertad, además de otras sanciones que buscan hacer sentir el peso de la ley. Es la voz de la justicia que se alza, clara y contundente, ante la brutalidad de lo ocurrido.
Qué viene ahora
Más allá de la condena, queda el dolor punzante de una familia destrozada, un dolor que ninguna sentencia puede aliviar. Este suceso nos deja una pregunta en el aire, una pregunta que resuena con fuerza en cada rincón de la isla:
¿Cuántas vidas más deberán perderse en este espiral de violencia antes de que la supervivencia cotidiana deje de tener un precio tan alto? El caso del motorista no es el final, es una señal, un oscuro presagio de lo que podría venir si no se atajan las raíces de esta desesperación.
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