Cuba vuelve a las brasas: crisis energética obliga a cocinar con leña y carbón

sábado, 14 de marzo de 2026

En pocas palabras

La crisis eléctrica en Cuba empuja a las familias a usar leña y carbón para cocinar, ante la falta de gas y electricidad, afectando la salud y la economía.

Mas detalles

Qué pasó

La escasez de electricidad y gas en Cuba ha obligado a muchas familias a revivir métodos de cocina del pasado, utilizando leña y carbón. Las fallas constantes en el sistema eléctrico y los prolongados apagones han dejado a los hogares con opciones limitadas para preparar alimentos.

Esta situación no solo afecta la disponibilidad de energía, sino que también complica la preparación de comidas, aumentando la inseguridad alimentaria en el país.

Dónde y cuándo

Esta tendencia se observa en barrios urbanos de Cuba, como José Martí en Santiago de Cuba. Las imágenes son de edificios de apartamentos donde se improvisan fogones en patios o áreas comunes. El uso de estos combustibles se ha intensificado en los últimos tiempos, a medida que empeora la crisis energética.

Los protagonistas son residentes, como un hombre de 71 años, que recurren a ramas secas y materiales improvisados para encender el fuego debido al alto costo del carbón.

Por qué es importante

La importancia radica en la grave afectación a la vida cotidiana y la salud de los cubanos. El uso de leña y carbón genera residuos tóxicos y aumenta el riesgo de enfermedades respiratorias, según la Organización Mundial de la Salud.

Además, el encarecimiento del carbón y la escasez de gas evidencian una profunda crisis de servicios básicos, obligando a la población a estrategias de supervivencia precarias.

Qué dicen las partes

Las familias y residentes son quienes experimentan directamente la dificultad. Relatan cómo el alto precio del carbón les fuerza a buscar leña y materiales inflamables como nylon y polipuma para encender el fuego.

Las autoridades sanitarias advierten sobre los riesgos, pero la falta de alternativas viables deja a muchos sin opción ante la necesidad básica de cocinar sus alimentos.

Qué viene ahora

Se espera que estas prácticas continúen mientras persista la crisis energética. Las familias intentarán combinar métodos, aprovechando las breves horas de electricidad para cocinar ciertos alimentos, y recurriendo a la leña y el carbón para el resto.

Será crucial observar cómo evoluciona la situación del sistema eléctrico y si se implementan medidas para mitigar el impacto en los hogares cubanos, o si la precariedad se consolida como una norma.

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