La Corte Suprema de EE.UU. examina demandas históricas contra el castrismo

miércoles, 25 de febrero de 2026

En pocas palabras

La Corte Suprema de EE.UU. revisa dos casos clave de la Ley Helms-Burton, lo que podría abrir la puerta a billonarias demandas contra el régimen cubano por propiedades confiscadas.

Mas detalles

Qué pasó

Imagine un telón que se alza en la gran sala del tribunal. La Corte Suprema de Estados Unidos, con su solemnidad habitual, tiene sobre la mesa dos expedientes que huelen a historia y a cuentas pendientes. Son casos nacidos de la Ley Helms-Burton, esa pieza legal que busca justicia por bienes cubanos confiscados hace décadas.

Dónde y cuándo

El drama se desarrolla en Washington, D.C., en el corazón judicial de Estados Unidos. La chispa inicial la encendió la Ley Helms-Burton de 1996, aunque su Título III, el que permite estas demandas, permaneció dormido hasta 2019.

Ahora, se miran años recientes, como el periodo de 2016 a 2019, cuando los cruceros surcaban aguas cubanas, o la lejana fecha de 1959, cuando las propiedades cambiaron de mano en la isla.

Por qué es importante

Lo que se juega aquí no es poca cosa. Es una puerta que podría abrirse de par en par, permitiendo miles de demandas por valor de miles de millones de dólares.

Piense en la justicia, o la idea de ella, para miles de familias que perdieron sus tierras y negocios. La decisión de estos nueve jueces podría reescribir la historia legal de las expropiaciones a nivel internacional.

Qué dicen las partes

Por un lado, Havana Docks Corporation, que un día fue dueña del puerto de La Habana, busca compensación de grandes líneas de cruceros. Aunque ganó en una instancia, la apelación frenó el júbilo, diciendo que la concesión ya había caducado.

Por otro, Exxon Mobil quiere recuperar lo perdido por sus refinerías, enfrentándose a entidades cubanas y desafiando la inmunidad soberana que usualmente protege a los estados.

Qué viene ahora

La ciudad, y el mundo, contienen el aliento. Antes de que llegue el sol de junio de 2026, la Corte Suprema emitirá su veredicto. Es un reloj que marca la hora para un posible terremoto legal.

Muchos ojos, desde Miami hasta La Habana, observarán si el viejo poder, ese que un día expropió, finalmente deberá rendir cuentas.

Comentarios

Cargando...
Cargando comentarios...