Crisis Alimentaria en Santiago de Cuba: Escasez de Aceite y Precios Disparados
viernes, 6 de marzo de 2026
En pocas palabras
Santiago de Cuba sufre escasez de aceite y otros alimentos importados, con precios al alza. La falta de combustible agrava la distribución y limita el acceso a productos básicos.
Mas detalles
Qué pasó
La ciudad de Santiago de Cuba atraviesa una severa crisis alimentaria. El aceite, un producto básico, escasea y su precio se ha disparado. Otros alimentos importados también presentan aumentos significativos, complicando la mesa de los habitantes.
Las largas colas en las tiendas en dólares y las restricciones de compra, como un máximo de dos botellas de aceite por persona, son testimonio de la limitada disponibilidad de productos esenciales.
Dónde y cuándo
Los hechos ocurren en Santiago de Cuba, una importante ciudad de la isla. Los aumentos de precios se han agudizado recientemente, afectando la vida cotidiana de sus residentes.
El precio de una botella de aceite de 900 mililitros ha pasado de 800 a 2.000 pesos cubanos en esta ciudad. En contraste, en La Habana, el mismo producto se cotiza entre 1.400 y 1.600 pesos.
Otros productos como el pollo y el picadillo también han subido considerablemente. La libra de pollo cuesta 550 pesos en Santiago frente a 400 en La Habana. El picadillo de pollo se vende a 350 pesos en Santiago y 300 en la capital.
Por qué es importante
Esta situación afecta directamente la dieta y el presupuesto de miles de familias en Santiago de Cuba. La dificultad para acceder a proteínas y alimentos importados impacta la nutrición diaria.
La escasez de combustible es un factor clave, pues dificulta el transporte y la distribución de alimentos a lo largo de la isla, generando disparidades de precios entre provincias e incluso dentro de la misma ciudad.
Las medidas para priorizar el abastecimiento local por municipio buscan paliar la situación, pero también generan variaciones y desafíos en la cadena de suministro.
Qué dicen las partes
Los consumidores reportan dificultades y denuncian el impacto de la subida de precios en su economía. Se quejan de la falta de acceso a alimentos esenciales.
Las autoridades han implementado un sistema de racionamiento, con entregas de arroz específicas para ciertos grupos poblacionales. Sin embargo, esto ocurre en un contexto de mercado minorista y en tiendas en dólares con precios elevados.
Se observa cierta estabilidad en los precios de productos agrícolas de origen local, como la yuca y el boniato, que se mantienen accesibles con precios entre 30 y 50 pesos por libra.
Qué viene ahora
Se espera que las autoridades continúen buscando soluciones para mitigar la escasez de combustible y mejorar la distribución de alimentos. La dependencia de productos importados sigue siendo un punto débil.
Los consumidores observarán de cerca si las medidas de abastecimiento local logran estabilizar los precios o si la tendencia al alza persiste. La situación económica general de la isla jugará un papel crucial.
Habrá que ver cómo evolucionan los precios de los alimentos importados y si se normaliza la disponibilidad en las tiendas. La situación del aceite sigue siendo un indicador clave de la crisis.
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