La Crisis Energética Amenaza el 96% de las MIPYMES Privadas en Cuba
lunes, 23 de febrero de 2026
En pocas palabras
Un informe revela que casi todas las micro, pequeñas y medianas empresas privadas en Cuba enfrentan serios riesgos por la escasez de combustible.
Mas detalles
Qué pasó
La sombra de la escasez se cierne sobre la isla, y esta vez, toca el corazón de las nuevas empresas. Un informe fresco, como el rocío de la mañana, nos cuenta una historia preocupante. El 96% de las micro, pequeñas y medianas empresas privadas en Cuba, esas que le dan un nuevo aire a la economía, están pisando arenas movedizas por la falta de combustible. Es como si el motor que las impulsa, de pronto, se hubiera quedado sin gasolina.
Esto significa que de cada cien negocios pequeños, noventa y seis sienten ya el pellizco o están a punto de sentirlo. Es un golpe duro para el sector más dinámico que ha surgido en años, ese que prometía nuevas avenidas para muchos.
Dónde y cuándo
Esta preocupación no es un rumor de esquina, viene de un estudio serio del economista cubano Oniel Díaz Castellanos, publicado por la consultoría AUGE. Miramos al cierre de diciembre de 2024, cuando 9,236 de estas MIPYMES estaban registradas por la ONEI en toda Cuba. El informe, que ve la luz en febrero de 2026, pinta el panorama.
La Habana, esa ciudad que nunca duerme, concentra el 43% de estas empresas, unas 3,966. Imaginen sus calles, sus pequeños talleres, sus negocios de barrio, todos mirando el reloj, esperando una solución que no llega. El corazón de la capital late con la incertidumbre de la energía.
Por qué es importante
Esto no es un dato menor, es el pulso de miles de familias. Para los emprendedores cubanos, para esos soñadores que abrieron sus propios negocios, esta crisis es un muro alto. Si las empresas cierran, se apagan sueños, se pierden empleos y la chispa que buscaba encender la economía se debilita. Es un riesgo que afecta no solo a los dueños, sino a sus trabajadores y a la comunidad entera que depende de esos pequeños comercios.
El informe señala que 8,904 de estas empresas están en la cuerda floja, y más de mil podrían bajar sus persianas para siempre si la escasez se alarga. Apenas un puñado, 332 para ser exactos, tienen la espalda ancha para aguantar el temporal sin doblarse.
Qué dicen las partes
El economista Díaz Castellanos y la consultoría AUGE, con su informe, alzan la voz. Nos muestran los números, fríos pero elocuentes. Nos recuerdan que ya en 2025, en una encuesta propia, las empresas declaraban que la energía era su talón de Aquiles.
Una parte de estas empresas, el 48%, ya se buscó la vida con paneles solares o generadores. Hicieron lo que pudieron para esquivar el golpe. Pero la otra mitad, un 52%, no tuvo esa suerte ni esa posibilidad. Quedaron a la intemperie, sin un paraguas para la tormenta que se avecina.
Qué viene ahora
El camino que sigue parece cuesta arriba. Los apagones, el combustible que no aparece en el mercado formal y la falta de divisas, todo esto se junta en un nudo apretado. La incertidumbre es el pan de cada día para muchos. Miraremos cómo estas empresas luchan por sobrevivir, cómo los emprendedores buscan soluciones ingeniosas en medio de la adversidad. Es una prueba de fuego para la resiliencia cubana. Y el relato, claro, seguirá su curso.
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