Cuba cobra en dólares por energía solar en medio de crisis
jueves, 26 de marzo de 2026
En pocas palabras
Cuba cobra en dólares por acceso a energía solar estatal. La medida excluye a la mayoría, profundizando la crisis energética y las desigualdades.
Mas detalles
Qué pasó
El gobierno cubano ha introducido una nueva medida que permite contratar acceso a energía solar estatal, pero exige pagos en dólares estadounidenses. Esta política busca generar ingresos en divisas en medio de una severa crisis eléctrica nacional.
Lejos de ser una solución para la población general, el esquema obliga a los usuarios a pagar por una potencia fotovoltaica dentro de la red controlada por el Estado, sin permitir la instalación de paneles en propiedades privadas.
Dónde y cuándo
La medida fue oficializada a través de una resolución del Ministerio de Energía y Minas, publicada en la Gaceta Oficial de la República de Cuba. Los detalles específicos de la publicación indican que esta política se implementa para abordar la crisis energética actual en la isla.
Los contratos ofrecen capacidades de generación de energía y descuentos en la factura eléctrica, pero se concretan en un país donde los apagones son una realidad cotidiana y la economía sufre constantes dificultades.
Por qué es importante
Esta iniciativa es importante porque profundiza las desigualdades sociales en Cuba. Al requerir pagos en dólares, un bien escaso para la mayoría de los cubanos, el acceso a la energía se convierte en un privilegio.
La medida también refleja la estrategia del régimen de transferir costos de generación eléctrica a los ciudadanos sin ceder control sobre la infraestructura, exacerbando las tensiones en un contexto de apagones prolongados y problemas de combustible.
Qué dicen las partes
El Ministerio de Energía y Minas establece las condiciones, exigiendo pagos anticipados en divisas por la potencia contratada. La Unión Eléctrica gestiona la contratación y facturación de los descuentos. La población, en su mayoría con ingresos en pesos cubanos, se ve excluida de este beneficio.
No se presentan versiones oficiales que defiendan la medida como una solución inclusiva; más bien, se describe como un mecanismo de recaudación en divisas y una forma de que los ciudadanos financien parcialmente el sistema energético estatal.
Qué viene ahora
Se espera que esta política profundice la brecha entre quienes tienen acceso a divisas y quienes no, limitando aún más el acceso a servicios básicos. El Estado mantiene el control total sobre la generación y distribución de energía.
El gobierno podría seguir buscando formas de generar ingresos en divisas a través de servicios básicos, mientras la infraestructura energética nacional continúa en estado crítico. La transición hacia energías renovables, bajo este modelo, parece priorizar la recaudación sobre el bienestar ciudadano.
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