Cuba Desmiente Diálogo Formal con EE. UU. y Acusa 'Estrangulamiento Energético'

jueves, 12 de febrero de 2026

En pocas palabras

Cuba negó, a través de su vicecanciller, la existencia de diálogo formal con Estados Unidos, acusando a Washington de intensificar el 'estrangulamiento energético' de la isla.

Mas detalles

Qué pasó

El gobierno de Cuba, por medio de su viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, dejó claro que no existe ningún diálogo formal con Estados Unidos. Esta declaración se da en un momento donde las tensiones energéticas y las sanciones estadounidenses dibujan un panorama complicado para la isla. El diplomático aseguró que las versiones sobre conversaciones secretas o de alto nivel son solo rumores sin base.

Incluso los intercambios que solían ser habituales con el Departamento de Estado de EE. UU. se han reducido drásticamente en el último año. El vicecanciller también desmintió rumores sobre contactos entre familiares de figuras cubanas y autoridades estadounidenses para una posible transición política, calificándolos de una 'cortina de humo'.

Dónde y cuándo

Estas revelaciones las hizo el viceministro Carlos Fernández de Cossío durante una entrevista con el diario mexicano La Jornada. La noticia, que llegó como un eco desde la capital azteca, fue publicada el jueves 12 de febrero de 2026. Aquí, las palabras dibujaban un mapa que unía La Habana con Washington, pero sin tender puentes.

En este escenario, Cuba insistía en su postura desde la isla, observando las políticas de Washington que, según su visión, buscan presionar y limitar sus recursos más vitales.

Por qué es importante

Esta situación es clave porque resalta la persistente falta de entendimiento entre La Habana y Washington, que afecta directamente la vida cotidiana de los cubanos. La ausencia de un canal de comunicación formal dificulta la búsqueda de soluciones a lo que Cuba llama el 'estrangulamiento energético'.

Para la isla, esto se traduce en un acceso más difícil a la electricidad, el transporte y los servicios básicos, lo que impacta a su población. Para el mundo, es un recordatorio de cómo las políticas de presión pueden cerrar caminos diplomáticos y prolongar conflictos.

Qué dicen las partes

El vicecanciller cubano, Carlos Fernández de Cossío, es enfático: no hay diálogo de alto nivel y los encuentros habituales han disminuido. Sostiene que las sanciones de EE. UU. desde 2019, que castigan a empresas y puertos que transportan combustible a Cuba, son la causa de la escasez y el encarecimiento de los recursos energéticos.

Según él, estas medidas buscan 'estrangular energéticamente' a Cuba y son una forma cínica de culpar a la isla por las consecuencias del bloqueo. También sugiere que ciertos sectores políticos estadounidenses mantienen una postura hostil por motivos ideológicos y electorales. La parte estadounidense, aunque no citada directamente en esta nota, mantiene un régimen de sanciones que Cuba interpreta como un bloqueo.

Qué viene ahora

Sin un diálogo formal a la vista, las tensiones entre Cuba y Estados Unidos podrían persistir, afectando aún más la ya precaria economía cubana. Los observadores estarán atentos a ver si las presiones energéticas de EE. UU. se intensifican o si, en algún momento, se abre una puerta discreta para la comunicación.

Cuba, por su parte, reitera su disposición a un diálogo basado en el respeto mutuo y la soberanía. La pregunta que queda flotando es si esa 'voluntad' de la que habla el vicecanciller aparecerá en el horizonte, o si los rumores y las cortinas de humo seguirán definiendo la relación entre estas dos naciones.

Comentarios

Cargando...
Cargando comentarios...