Cuba Envía Señales de Apertura para un Diálogo Limitado con Estados Unidos
martes, 3 de febrero de 2026
En pocas palabras
Mariela Castro y el vicecanciller cubano reconocen un margen para el diálogo con EE. UU. aunque sin negociaciones formales. Es una señal de posible apertura futura.
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Qué pasó
Desde la isla, se escucharon voces que rompieron el molde. Por primera vez en mucho tiempo, y de una manera peculiar, figuras importantes de Cuba deslizaron la idea de que conversar con Estados Unidos, sí, es posible. Esto llega en medio de una brisa tensa que sopla entre ambas naciones.
Fue como una pequeña luz que se enciende en la noche. Estas declaraciones, que no son una invitación formal pero sí un reconocimiento, abren un camino diferente.
Dónde y cuándo
La escena se desarrolla en los primeros días de febrero de 2026. Desde La Habana, con sus calles vibrantes y su eterno ir y venir, llegaron los mensajes. La sexóloga Mariela Castro, hija de Raúl, lo dijo a un sitio latinoamericano.
Casi al mismo tiempo, el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío confirmó a la agencia AFP que el canal, aunque no formal, está abierto. Washington, por su parte, ya había dejado caer el Presidente Donald Trump que había contactos. Era como si la bruma se levantara un poco y dejara ver los perfiles de la otra orilla.
Por qué es importante
Este murmullo tiene peso. Por años, la postura de Cuba frente a Washington fue como una roca firme, casi inamovible. Ahora, que un miembro de la familia Castro y un alto funcionario hablen de diálogo, así sea limitado, es un cambio sutil en el libreto.
Importa para aquellos que esperan ver menos tensión y quizás, un futuro con menos muros. Podría ser un primer paso para suavizar la percepción global y, quién sabe, para abrir puertas a futuras conversaciones que beneficien a ambas partes.
Qué dicen las partes
Mariela Castro fue clara: no hay negociación posible con el "imperialismo". Sin embargo, acto seguido, reconoció que un diálogo limitado sí cabe. Es como decir: "No nos sentamos a regatear, pero sí podemos hablar de las cosas que nos importan".
El vicecanciller Fernández de Cossío confirmó que, aunque no hay una mesa formal de diálogo, sí hay un "intercambio de mensajes" constante. Desde Washington, el presidente Donald Trump ya había dicho que su administración estaba en conversaciones y veía con buenos ojos un futuro acuerdo. Cada uno con su frase, pero la sintonía parecía un poco más cercana.
Qué viene ahora
El telón no se ha cerrado; la historia sigue. Lo que viene es ver si estos pequeños gestos se convierten en algo más estructurado. Hay que estar atentos a esos intercambios de mensajes, a cada palabra que se diga desde La Habana y desde Washington.
Podríamos ver una preparación para negociaciones más serias o, al menos, una disminución en la retórica de confrontación. Es un hilo fino, pero ahora está visible, y es la primera vez en mucho tiempo que se teje de esta manera. La gente observa, esperando los próximos capítulos.
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