Cuba Frena Importación de Autos de Combustión por Crisis Energética
jueves, 26 de febrero de 2026
En pocas palabras
Cuba suspende temporalmente la importación de autos de combustión interna debido a la severa crisis energética que atraviesa el país, afectando al transporte y la economía.
Mas detalles
Qué pasó
El gobierno de Cuba ha decidido suspender temporalmente la importación de vehículos de combustión interna. Esta medida busca hacer frente a las serias limitaciones en el suministro de combustible que afectan al país.
La decisión se formalizó mediante un documento oficial emitido por el Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (MINCEX) el 19 de febrero de 2026.
Dónde y cuándo
El anuncio se realizó en Cuba, con la comunicación formal del MINCEX el 19 de febrero de 2026. La medida impacta directamente en la llegada de vehículos al país, afectando a quienes esperaban importar autos.
Figuras clave como el viceministro primero Carlos Luis Jorge Méndez suscribieron el texto oficial, argumentando las dificultades energéticas.
Por qué es importante
Esta prohibición subraya la gravedad de la crisis energética en Cuba. Podría generar nuevas tensiones en el transporte privado y en actividades económicas que dependen de la movilidad constante.
Además, la compra de autos desde el extranjero se había convertido en una vía para renovar el envejecido parque automotor nacional. Esta medida representa un obstáculo para quienes buscan apoyar a familiares en la isla.
Qué dicen las partes
El viceministro primero Carlos Luis Jorge Méndez explicó que la decisión responde a las limitaciones en el suministro de combustible. Se contemplan excepciones para misiones diplomáticas, consulares o empresariales en el exterior, y autorizaciones especiales.
Los vehículos ya en depósitos aduaneros podrán seguir comercializándose. La comunidad cubana en el exterior, especialmente en Estados Unidos, ve un nuevo impedimento para enviar ayuda.
Qué viene ahora
Se anticipan posibles nuevas tensiones en el sector del transporte. La medida podría abrir un debate sobre la transición hacia formas de transporte más eficientes, aunque la fragilidad del sistema eléctrico actual presenta desafíos.
Será importante observar cómo se gestionan las excepciones y si la crisis energética impulsa soluciones de movilidad más sostenibles a largo plazo.
Comentarios