Cuba: El Lujo Heredado y el Nuevo Negocio del 'Cangrejo'
lunes, 12 de enero de 2026
En pocas palabras
En Cuba, mientras muchos luchan, una élite goza de privilegios. Un nuevo restaurante en La Habana se vincula al nieto de Raúl Castro, 'El Cangrejo', mostrando la desigualdad.
Mas detalles
Qué pasó
Mientras Cuba enfrenta apagones y escasez diaria, otra realidad florece. Una élite goza de privilegios intocables, ajenos a la vida del ciudadano común.
Esto no es casual. Es un sistema que, bajo el velo de la igualdad, ha consolidado una clase dominante. Esta élite posee acceso exclusivo a riqueza, oportunidades y poder.
Dónde y cuándo
La escena más reciente se despliega en 1ra y 70, en Playa, La Habana. Allí, ha surgido “La Marina”, un complejo ostentoso de restaurantes, bares y cafeterías.
El rumor en la capital es persistente: el verdadero dueño sería Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”. Es el nieto de Raúl Castro, cuya sombra parece estar detrás de este gran negocio, camuflado tras varias MIPYMES.
Por qué es importante
Este caso es un espejo de la desigualdad. Un emprendedor común enfrenta inspecciones y burocracia asfixiante. Para la élite, en cambio, el camino está despejado: el capital surge, los permisos llegan y la competencia desaparece.
“La Marina” simboliza cómo los “monopolios privados” responden a intereses familiares del poder. Reproducen una brecha que el discurso oficial ignora, alimentando la frustración de la gente.
Qué dicen las partes
Desde las altas esferas, el relato oficial culpa a factores externos por cada carencia. Pero sobre los privilegios internos, el silencio es profundo.
El pueblo, sin embargo, ve la realidad. La crisis se socializa, se reparte entre todos. Los beneficios, en cambio, se privatizan y caen siempre en las mismas manos. Es una denuncia que se murmura en cada esquina.
Qué viene ahora
Esta película de desigualdad parece no tener un final cercano. El poder se hereda, se blinda y se enriquece, mientras el país se apaga.
El “socialismo” que prometió igualdad ha mutado en un sistema de castas. La cúpula vive ajena a las penurias, mientras la mayoría busca un futuro que no llega. La trama continúa en las calles de Cuba.
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