Cuba Avanza con Ingenio: Fogones de los 90 en la Era de la IA
sábado, 28 de febrero de 2026
En pocas palabras
Cubanos usan fogones artesanales de lata y aserrín, reminiscencia de los 90, ante la escasez de combustible y energía, contrastando con la era de la IA.
Mas detalles
Qué pasó
Ante la aguda escasez de combustible en Cuba, los ciudadanos han recurrido a ingeniosas soluciones alternativas. Una usuaria de redes sociales se volvió viral al mostrar cómo se elabora un "mini torrichelli". Este fogón artesanal, hecho con una lata reciclada y aserrín compactado, puede generar calor durante horas sin necesidad de gas ni electricidad.
El invento fue ampliamente compartido, presentando cómo el aserrín se compacta dentro de un recipiente metálico para crear una fuente de combustión lenta. Este método permite cocinar o hervir agua, evidenciando la creatividad popular frente a la adversidad.
Dónde y cuándo
Este ingenioso método surge en Cuba, un país que en febrero de 2026 se enfrenta a una profunda crisis energética. Las imágenes y videos de su elaboración circulan principalmente en redes sociales como Facebook, mostrando la necesidad de adaptarse a la escasez en el hogar.
Los protagonistas son ciudadanos cubanos que buscan soluciones prácticas. El "mini torrichelli" se presenta como una herramienta para la vida diaria en medio de apagones y dificultades para acceder a combustibles domésticos.
Por qué es importante
La importancia de este "mini torrichelli" radica en ser un reflejo crudo de las limitaciones actuales que enfrenta la población cubana. Muestra la brecha entre los avances tecnológicos globales, como la inteligencia artificial, y la realidad de muchas familias que deben recurrir a prácticas de décadas pasadas para cubrir necesidades básicas.
Este invento representa una vuelta a la era de los 90, conocida como el Período Especial, cuando las severas limitaciones materiales obligaron a la población a ser extremadamente creativa. Señala un retroceso en las condiciones de vida y la dependencia de soluciones rudimentarias para la subsistencia.
Qué dicen las partes
Las reacciones en redes sociales reflejan dos posturas principales. Por un lado, muchos ven el "mini torrichelli" como una muestra admirable de ingenio popular y resiliencia ante la adversidad.
Por otro lado, hay quienes lo consideran una clara evidencia del deterioro de las condiciones de vida en la isla. Estos señalan que es un síntoma de un problema sistémico que afecta de manera continua la calidad de vida de los ciudadanos.
Qué viene ahora
Mientras continúen los apagones y las limitaciones en el suministro de gas licuado, es probable que alternativas como el "mini torrichelli" se sigan expandiendo como recursos de emergencia. La creatividad doméstica se consolida como una herramienta vital de subsistencia.
Habrá que observar cómo evoluciona la situación energética en Cuba y si surgen soluciones más sostenibles. Por ahora, la inventiva popular sigue siendo la respuesta más inmediata a la carencia de recursos básicos.
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