Cuba Silencia Masacre en Irán y Apoya Narrativa Oficial
lunes, 12 de enero de 2026
En pocas palabras
Mientras Irán arde en protestas con más de 500 muertos, Cuba calla la represión brutal y repite la versión oficial de Teherán, señalando a fuerzas externas. Una verdad distorsionada para su gente.
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Qué pasó
En Irán, las calles hierven con protestas. La gente se levanta contra la miseria, y la respuesta ha sido una represión brutal. Se habla de más de quinientas vidas perdidas bajo esa mano dura.
Desde La Habana, el gobierno cubano guarda un silencio llamativo. No menciona la masacre. En cambio, sus medios difunden la versión de Teherán: que son agentes externos los que agitan el país.
Dónde y cuándo
Todo esto sucede en Irán, a finales de 2025 y principios de 2026. La nación está sumida en una ola de violencia oficial mientras sus ciudadanos buscan un cambio.
El régimen iraní acusa a Estados Unidos e Israel de orquestar la desestabilización, convocando "marchas de paz" que contrastan con la realidad de los disparos y detenciones en las calles.
Por qué es importante
Este silencio cubano es un espejo. Refleja su alianza ideológica con dictaduras, sin importar la sangre que se derrame. Para los iraníes, significa que un aliado de su gobierno no condena la violencia.
Para los cubanos, es un mensaje implícito: la lealtad al poder es intocable, incluso ante la verdad. Esto refuerza una política de proteger regímenes que reprimen a sus propios pueblos.
Qué dicen las partes
El régimen iraní dice que las protestas son obra de "mercenarios" extranjeros. Convocan a su gente a marchar por la unidad, desestimando las demandas reales de la población.
Los medios cubanos se hacen eco de esta narrativa sin filtros. Presentan a los manifestantes como instrumentos de potencias extranjeras, silenciando las voces de los oprimidos.
Qué viene ahora
La represión en Irán sigue su curso y el silencio de Cuba, es de esperar, también. La narrativa oficial se mantendrá firme, defendiendo a un aliado a toda costa.
El drama continúa. Queda por ver si la presión internacional o la persistencia de las protestas lograrán, finalmente, abrir una grieta en este muro de silencio y propaganda.
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