La historia de 36.000 pesos que se esfumaron en dos transferencias fallidas

martes, 18 de agosto de 2026

En pocas palabras

Una mujer en La Habana denunció la pérdida de 36.000 pesos tras dos transferencias electrónicas fallidas que fueron debitadas de su cuenta, además de un pago en efectivo.

Mas detalles

Qué pasó

Una clienta en La Habana denunció una situación inusual y preocupante. Tras intentar realizar un pago electrónico, la operación pareció fallar dos veces, pero el dinero desapareció de su cuenta. Al final, tuvo que pagar también en efectivo.

La historia comienza en una casa del terror, donde la señora Mairie Pando intentó comprar tres pulóveres. El monto total de la compra ascendía a 18.000 pesos cubanos.

Dónde y cuándo

El incidente ocurrió en una casa del terror en La Habana, Cuba. La señora Pando acudió al lugar con su hijo para realizar la compra de tres pulóveres.

La situación se desarrolló el martes 18 de agosto de 2026, cuando la clienta intentó realizar el pago electrónico por primera vez.

Por qué es importante

Este suceso resalta las dificultades y riesgos que aún existen con los sistemas de pago electrónico en Cuba. Para muchos, la pérdida de 36.000 pesos puede significar un golpe financiero significativo.

Subraya la importancia de la precaución y la verificación de cada transacción para evitar fraudes o errores que dejen a los ciudadanos sin su dinero.

Qué dicen las partes

Mairie Pando relató su experiencia en Facebook, explicando los detalles de lo sucedido y su incertidumbre sobre cómo recuperar el dinero perdido.

Hasta el momento, no se ha confirmado si el comercio recibió alguno de los pagos electrónicos ni si las autoridades bancarias han iniciado una investigación formal.

Qué viene ahora

Las entidades bancarias cubanas, como BANDEC, suelen recomendar verificar el saldo y las últimas operaciones antes de intentar repetir una transferencia que parezca fallida.

Será crucial que el comercio y el banco investiguen lo sucedido para determinar si hubo un error en el sistema o una posible mala intención, y así la señora Pando pueda recuperar su dinero.

Comentarios

Cargando...
Cargando comentarios...