El mundo en vilo: fin del petróleo por Ormuz y el reloj corre
domingo, 29 de marzo de 2026
En pocas palabras
El cierre del Estrecho de Ormuz agota reservas de petróleo. Europa y Asia enfrentan escasez física, precios récord y la cuenta atrás para el desabastecimiento.
Mas detalles
Qué pasó
El Estrecho de Ormuz, vital para el comercio mundial de petróleo, está prácticamente cerrado desde finales de febrero de 2026. Los ataques y las respuestas militares han cortado la ruta marítima por donde transitaba cerca del 25% del petróleo y gas natural licuado que se comercializa por mar.
Lo que comenzó como una interrupción del flujo se ha convertido ahora en un problema de agotamiento de inventarios a nivel global. Las últimas cargas de petróleo que partieron del Golfo Pérsico antes del cierre llegarán a sus destinos durante el mes de abril, marcando un punto crítico.
Dónde y cuándo
El evento principal ocurrió en el Estrecho de Ormuz, una vía de agua estratégica entre el Golfo Pérsico y los mercados internacionales. La situación se desencadenó a finales de febrero de 2026, afectando a nivel mundial.
Las regiones más afectadas son Asia, que depende en gran medida del crudo del Golfo, y Europa, dependiente del gas licuado y las importaciones de la zona. Los principales actores son Irán, los países exportadores de petróleo y las naciones consumidoras.
Por qué es importante
Este cierre impacta directamente en el suministro de energía, afectando a países que importan gran parte de su petróleo, como India. La menor llegada de crudo no solo encarece los combustibles, sino que también reduce la producción de productos derivados esenciales para la industria y el transporte.
La situación presiona los inventarios y eleva los precios del petróleo a niveles no vistos en años, con el crudo Brent superando los 110 dólares y proyecciones de máximos aún mayores. La crisis podría desencadenar efectos multiplicadores en las cadenas de suministro globales.
Qué dicen las partes
Analistas de J.P. Morgan advierten sobre el agotamiento de inventarios y un posible "choque secuencial" que afectaría primero a Asia, luego a África y después a Europa.
Fuentes de noticias como La Sexta, Reuters y The Guardian han reportado testimonios de escasez física y largas colas en gasolineras en Asia. Shell ha alertado sobre la posibilidad de escasez de combustibles en Europa hacia finales de abril si el bloqueo persiste.
Qué viene ahora
Si el bloqueo del Estrecho de Ormuz continúa, el mundo se enfrenta a un desabastecimiento físico y a precios de la energía sin precedentes. Las reservas estratégicas se consumen rápidamente.
Habrá que estar atentos a la evolución de la situación militar en la región y a las posibles medidas que tomen los países para asegurar el suministro o mitigar los efectos. La crisis del petróleo también afecta al gas natural licuado, fertilizantes e insumos industriales.
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