Los puestos de periódicos desaparecen en La Habana, reflejo de una crisis
martes, 3 de marzo de 2026
En pocas palabras
La escasez de combustible y energía en Cuba reduce la impresión de periódicos, llevando al cierre de estanquillos y marcando el declive del modelo comunicacional estatal.
Mas detalles
Qué pasó
Los tradicionales estanquillos de periódicos en La Habana están desapareciendo. Muchos han cerrado sus puertas o han sido transformados para vender otros productos. Esto se debe a la profunda crisis energética y de combustible que atraviesa Cuba.
La reducción en la impresión de diarios, incluido el periódico oficial Granma, que ahora solo sale semanalmente, es un claro reflejo de este declive.
Dónde y cuándo
Este fenómeno se observa en distintas zonas de La Habana. El declive es visible en la infraestructura de los medios impresos, como el Combinado Poligráfico de La Habana, que antes era un centro vital de producción editorial.
La journalist Yoani Sánchez documentó esta situación en marzo de 2026, observando el abandono en entornos de publicaciones como Juventud Rebelde y la revista Bohemia.
Por qué es importante
La desaparición de los estanquillos y la reducción de la prensa impresa simbolizan el deterioro del modelo comunicacional estatal cubano. Para muchos cubanos, esto significa una pérdida de acceso a información impresa y un cambio en el panorama mediático.
Señala el fin de un modelo basado en la propaganda impresa y marca una transición hacia el consumo de medios digitales, incluso aquellos originados fuera de la isla.
Qué dicen las partes
Según Yoani Sánchez, la escasez de combustible y energía son las causas principales. La periodista interpreta la reducción de la prensa impresa como una señal del fin de un modelo de adoctrinamiento.
Los estudiantes de Periodismo y trabajadores de medios estatales enfrentan dificultades logísticas y apagones que interrumpen su formación y trabajo, limitando la actualización y presencia de los medios oficiales.
Qué viene ahora
Es probable que la tendencia de declive de la prensa impresa continúe si las condiciones energéticas y económicas no mejoran. El consumo de medios digitales, tanto nacionales como internacionales, seguirá en aumento.
Los espacios de los antiguos estanquillos podrían seguir siendo reconvertidos, y las publicaciones oficiales deberán adaptarse a formatos digitales para mantener su alcance, si es que buscan mantenerlo.
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