Díaz-Canel bajo el ojo de la tormenta digital por llamada con Barbados
martes, 24 de febrero de 2026
En pocas palabras
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, recibió una ola de críticas en redes tras informar sobre una llamada con la primera ministra de Barbados sobre la situación energética. Los usuarios cuestionaron la efectividad de tales gestos frente a la crisis diaria.
Mas detalles
Qué pasó
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, se asomó a su cuenta de Facebook para contar una novedad. Habló por teléfono con Mia Amor Mottley, la primera ministra de Barbados. El tema, según sus palabras, fue la situación energética que ahora mismo vive la isla. Un gesto de amistad y, aseguró él, de “solidaridad y cariño” hacia el pueblo cubano.
También reafirmó que Cuba busca fortalecer sus lazos históricos con Barbados y otros países del Caribe. Pero la noticia, apenas salida al aire, desató una verdadera tormenta de comentarios en el ciberespacio. Los usuarios, cientos de ellos, se lanzaron a cuestionar lo contado, cada uno desde su propia esquina digital.
Dónde y cuándo
Esta escena, un presidente tecleando y un país respondiendo, se desplegó en el escenario virtual de Facebook. Fue un martes, el 24 de febrero de 2026. La llamada, desde La Habana, cruzó el mar hasta Barbados.
Los protagonistas, el presidente Díaz-Canel y la primera ministra Mottley. La audiencia, miles de cubanos, que desde sus hogares o sus escasos puntos de conexión, veían la pantalla y escribían su sentir. El sol caía sobre la isla, y la red ardía.
Por qué es importante
Esta conversación digital es un espejo. Refleja la creciente brecha entre lo que cuenta el gobierno y lo que siente la calle. Muestra cómo, en medio de apagones y estantes vacíos, los gestos de solidaridad internacional no siempre calman la sed de soluciones concretas.
Es importante porque destapa la tensión, la paciencia agotada de muchos. Deja ver que las redes sociales se han vuelto un balcón ruidoso, donde la ciudadanía ventila sus penurias y exige respuestas más allá de las palabras bonitas. Un grito, quizás, en la noche energética que Cuba atraviesa.
Qué dicen las partes
Por un lado, el presidente Díaz-Canel habla de “solidaridad y cariño”, de lazos que se estrechan y una mano amiga desde el Caribe. Es la narrativa oficial, la que busca mostrar un apoyo externo constante.
Por el otro, los usuarios de la red no se hicieron esperar. Cientos de ellos, con un tono a veces irónico, a veces directo, preguntaron qué tan lejos llega ese cariño cuando no hay comida en la mesa o la luz se va por horas. Señalaron que el embargo no es la única excusa y pidieron reformas internas, no solo donaciones. Un coro de voces que desdice, o al menos cuestiona, la melodía presidencial.
Qué viene ahora
La escena sigue en movimiento. Es de esperar que la conversación en redes continúe, como un río que no se detiene. El gobierno quizás intente matizar su mensaje o, por el contrario, lo refuerce. La ciudadanía, por su parte, seguirá usando estos espacios para expresar su descontento y sus necesidades.
Los ojos estarán puestos en cómo el gobierno maneja esta presión digital. Si escucha, si responde de otra manera, o si simplemente sigue su camino. La crisis energética y de escasez sigue siendo el telón de fondo, y hasta que no haya cambios reales, las críticas, como el mar, seguirán llegando a la orilla digital.
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