Diplomacia en la Cuerda Floja: Cuba Habría Intentado Frustrar Cita de EE. UU. en Roma
domingo, 22 de febrero de 2026
En pocas palabras
Cuba habría presionado para evitar un encuentro entre el enviado de EE. UU., Mike Hammer, y embajadores latinoamericanos en Roma. A pesar de todo, la reunión se llevó a cabo.
Mas detalles
Qué pasó
En la eterna danza de la diplomacia, un suceso un tanto peculiar se tejió en Roma. Allí, en la capital italiana, se esperaba un encuentro entre Mike Hammer, el jefe de la misión estadounidense en La Habana, y varios embajadores de países latinoamericanos.
Pero, dicen las voces cercanas, el gobierno cubano no vio con buenos ojos esta reunión. Se habrían movido hilos, intentando persuadir a algunos diplomáticos de no asistir. Sin embargo, a pesar de esos intentos velados, la cita se llevó a cabo con éxito.
Dónde y cuándo
La escena se plantó en la vibrante Roma, una ciudad que ha sido testigo de innumerables intrigas. Fue en febrero de 2026, bajo los auspicios de Brian Burch, el embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede, que todo esto tomó forma.
Los embajadores, hombres de Estado acreditados ante el Vaticano, se dieron cita. No muy lejos de allí, en los pasillos vaticanos, Hammer también extendió su mano al monseñor Paul Richard Gallagher. Este último, figura clave en la diplomacia de la Santa Sede, escuchó al enviado estadounidense.
Por qué es importante
Esta reunión, más que un simple encuentro, es un pulso diplomático. Demuestra la persistente tensión que rodea a Cuba. Para Washington, fue una oportunidad de pintar su perspectiva sobre la crisis en la isla ante ojos latinoamericanos.
Es un intento de alinear miradas, de buscar entendimiento o, al menos, de poner los puntos sobre las íes. Para los gobiernos de la región, participar o no en este tipo de citas puede marcar sutiles diferencias. Abre la conversación sobre el rol de la Iglesia Católica, que se presenta como una voz crucial en medio de las dificultades cubanas.
Qué dicen las partes
Mike Hammer, con la voz de Washington, delineó un panorama de Cuba sumida en una crisis profunda. Habló de economía en aprietos, sociedad tensa y política convulsa. Mientras tanto, desde La Habana, el silencio oficial contrastaba con las presiones que, según la fuente, intentaron frenar la reunión.
El Papa León XIV, desde su atalaya vaticana, lanzó un llamado sereno. Instó al diálogo "sincero y eficaz" para evitar que el sufrimiento del pueblo cubano se agrave. En paralelo, la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba aplazó su visita al Vaticano. Alegaron el deterioro de la situación socioeconómica, una señal clara de los tiempos que corren.
Qué viene ahora
El telón no cae del todo; la función sigue. Es de esperar que la diplomacia continúe sus caminos, quizás con más encuentros, más diálogos, tanto públicos como tras bastidores. La situación en Cuba seguirá siendo un foco de atención internacional.
La Iglesia Católica, con el Vaticano al frente, seguirá jugando un papel mediador cada vez más visible. Habrá que estar atentos a los movimientos en La Habana, a las declaraciones de Washington y, por supuesto, a la voz constante del Vaticano. La búsqueda de soluciones o, al menos, de un respiro para la población cubana, se mantiene en el horizonte.
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