Diplomático de EE. UU. en Cuba Denuncia Obstáculos para Contactar al Pueblo
martes, 3 de febrero de 2026
En pocas palabras
El encargado de negocios de EE. UU. en Cuba, Mike Hammer, denunció que el régimen impidió su contacto con ciudadanos, deteniendo a personas antes de su llegada.
Mas detalles
Qué pasó
Imagínese la escena: un diplomático de Estados Unidos, Mike Hammer, sale a las provincias cubanas para conocer a la gente. Pero, ¡zas!, el camino se le cierra. Denunció que el régimen cubano movió sus hilos para que no pudiera estrechar manos ni oír historias.
Personas que él buscaba, gente de a pie, fueron detenidas horas antes de su llegada. Una cortina invisible, pero muy real, se interpuso entre el visitante y los que querían hablar.
Dónde y cuándo
Este episodio, que suena a capítulo de novela, sucedió en Las Tunas, una provincia que guarda su propio sol. Era un martes, 3 de febrero de 2026. El encargado de negocios de la embajada de EE. UU. estaba allí, como un observador en su balcón.
Él quería ver a Vladimiro Martín en Puerto Padre. También a otros. Pero justo antes, los llevaron. Como si el tiempo se doblara para evitar el encuentro, para dejar un hueco vacío en la agenda.
Por qué es importante
Esta jugada no es menor. Pinta un cuadro claro de cómo funciona el control en la isla. Es importante porque muestra que hay un esfuerzo por esconder la realidad, por silenciar las voces que un diplomático podría escuchar.
Para la gente común en Cuba, esto significa que su libertad de hablar y de reunirse está bajo llave. Y para el mundo, es una señal de que la información que sale de allí no siempre es un reflejo completo de lo que ocurre.
Qué dicen las partes
Mike Hammer, con la voz serena pero firme, ha dicho que su misión es simple: conocer el país y contarlo a Washington. Él asegura que seguirá adelante, que visitará a quien lo invite, como un viajero incansable.
Por otro lado, se sabe que el régimen usa viejas tácticas. No solo detenciones, sino también los famosos "actos de repudio", donde grupos organizados hostigan. Es un guion conocido, que busca desviar y asustar.
Expertos en el vaivén diplomático y los derechos humanos señalan que todo esto es parte de un plan. Un plan para intimidar y censurar, para que nadie, sobre todo los extranjeros, vean de cerca la vida cubana sin filtros.
Qué viene ahora
El horizonte no está claro, pero el diplomático ha dicho que no se detiene. Seguirá su camino por las provincias, buscando esos encuentros, esas conversaciones que el régimen intenta evitar.
Veremos si estas "maniobras" continúan o si la insistencia en la transparencia logra abrir alguna rendija. La antena de la noticia seguirá encendida, esperando transmitir los próximos capítulos de este diálogo a distancia.
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