Dólar y Euro Toman Vuelo en Cuba: Mercado Informal Marca Nuevos Récords
sábado, 14 de febrero de 2026
En pocas palabras
El dólar estadounidense y el euro alcanzaron nuevos máximos en el mercado informal cubano este 14 de febrero de 2026, marcando una brecha histórica con las tasas oficiales.
Mas detalles
Qué pasó
En las calles de Cuba, el rumor del dinero que cambia de mano cobra un nuevo acento. Este 14 de febrero de 2026, no solo fue un día de amores, sino también de cifras que hablan del pulso diario. El dólar estadounidense y el euro volaron alto en el mercado informal, dejando atrás cualquier valor oficial.
El dólar tocó la marca de los 500 pesos cubanos, mientras que el euro escaló aún más, llegando a los 560. Esto marca un hito, una nueva frontera para quienes viven al compás de estas divisas.
Dónde y cuándo
La escena se desarrolló en el vasto escenario de la economía no oficial cubana. Ocurrió este día de febrero, bajo el sol que siempre ilumina la isla. No fue en una oficina bancaria, sino en los rincones donde el intercambio sucede, donde la gente busca el valor real de su esfuerzo. Allí, donde la necesidad dicta el precio, las divisas escribieron su nueva página.
Miles de manos, entre quienes reciben remesas y los que necesitan comprar, fueron testigos y parte de este movimiento que no descansa.
Por qué es importante
Esta subida no es un simple número en una tabla; es un golpe directo al bolsillo de cada cubano. Significa que el poder de compra del peso local se encoge, se hace más chiquito con cada escalada. Es una señal clara de que las divisas fuertes escasean en el país, como agua en tiempo de sequía.
Para las familias, para los negocios pequeños, para todos, es un termómetro que mide la fiebre de la economía. Dicta el precio de lo que se come, de lo que se usa, de la vida misma.
Qué dicen las partes
Por un lado, el Banco Central de Cuba mantiene sus cifras, sus números oficiales: el dólar a 458 CUP, el euro a 543.94 CUP. Estas son las tasas para el papel, para los libros de cuentas del estado. Pero la calle canta otra canción, y medios como El Toque se hacen eco de ella.
El pueblo, ese gran protagonista, no necesita que le cuenten; lo vive, lo siente en cada transacción. Sus decisiones financieras se tejen con el hilo de la informalidad, lejos de los despachos oficiales.
Qué viene ahora
La mirada de muchos cubanos seguirá clavada en estos números, como quien mira el horizonte esperando el tiempo bueno. Es casi una rutina diaria, un ritual para planificar el pan y la sal. El abismo entre el valor oficial y el real probablemente seguirá creciendo, moviéndose al ritmo de la oferta y la demanda.
Este baile de cifras continuará influyendo en los precios de todo, marcando el compás de los días venideros. Es la historia de una economía que busca su propio camino, a menudo fuera de los senderos marcados.
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