Economía de EE.UU. se desacelera a 1.5% en segundo trimestre, impulsada por consumo e IA

jueves, 30 de julio de 2026

En pocas palabras

La economía de EE.UU. creció solo un 1.5% en el segundo trimestre, desacelerándose desde el 2.1% anterior, aunque el consumo y la inversión en IA mostraron fortaleza.

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Qué pasó

La economía de Estados Unidos sintió el freno en el segundo trimestre del año. El crecimiento se ubicó en un 1.5% anualizado, un dato que llegó por debajo de lo esperado por los analistas. Fue una desaceleración comparado con el primer trimestre, cuando la economía creció un 2.1%.

Este panorama se vio afectado por un aumento en el déficit comercial y por las presiones de los aranceles. Sin embargo, la actividad interna mostró resiliencia, especialmente en el consumo y en las inversiones ligadas a la inteligencia artificial.

Dónde y cuándo

Estos datos corresponden al periodo entre abril y junio de 2026 en Estados Unidos. La Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio presentó esta primera estimación. Los economistas, que esperaban un 2.1%, vieron cómo la cifra se quedó en 1.5%.

A pesar de la desaceleración general, el gasto de los hogares mostró una cara positiva. El consumo, que es más de dos tercios de la economía, creció un 3.2% en este trimestre. Esto contrasta con un modesto 0.5% del trimestre anterior.

Por qué es importante

Esta desaceleración es clave porque señala un posible enfriamiento de la actividad económica. Afecta a los planes de negocios y a las expectativas de los consumidores. La subida del gasto en consumo, sin embargo, da un respiro, sugiriendo que la demanda interna se mantiene firme.

Las inversiones en inteligencia artificial son un motor importante. Indican una apuesta por la tecnología futura, aunque también generan dudas sobre posibles burbujas. La evolución de estos factores marcará el rumbo futuro.

Qué dicen las partes

Los economistas advierten sobre riesgos. Mencionan la incertidumbre global, los efectos de los aranceles y la volatilidad de los precios energéticos como factores que podrían frenar el crecimiento en la segunda mitad del año.

La inflación, reflejada en el alza de la gasolina, presiona a las familias. Con salarios que no crecen al mismo ritmo, algunos hogares recurren a sus ahorros. La Reserva Federal mantiene su política de tasas de interés sin cambios, entre 3.50% y 3.75%, observando la situación.

Qué viene ahora

El futuro cercano de la economía estadounidense presenta interrogantes. La combinación de un consumo resiliente y las presiones inflacionarias será clave. Las decisiones de inversión, especialmente en tecnología, y la política monetaria de la Reserva Federal marcarán el camino.

Habrá que seguir de cerca cómo evolucionan los precios de la energía y las tensiones comerciales. Estos elementos dictarán si la economía logra mantener su impulso o si la desaceleración se acentúa.

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