EE. UU. pide a Rusia claridad sobre muerte de científica con sospecha de peste
martes, 6 de octubre de 2026
En pocas palabras
EE.UU. demanda transparencia a Rusia sobre la muerte de una científica en Siberia, investigando si se debió a la peste neumónica.
Mas detalles
Qué pasó
Una joven científica rusa, Darya Shipilova, de 28 años, murió recientemente en Siberia. Trabajaba en un instituto especializado en enfermedades infecciosas. Su fallecimiento ha generado preocupación y la exigencia de transparencia por parte de Estados Unidos.
La causa exacta de su muerte está bajo investigación, con versiones contradictorias sobre si pudo haber contraído peste neumónica tras un incidente en el laboratorio.
Dónde y cuándo
El suceso ocurrió en el Instituto Antipeste de Irkutsk, una región de Siberia, Rusia. La científica, Darya Shipilova, falleció entre el 1 y el 2 de octubre de 2026. El instituto se dedica al estudio de enfermedades infecciosas.
La enfermedad que desarrolló inicialmente se describió como una infección viral aguda, pero surgieron sospechas de peste neumónica, una enfermedad grave que puede transmitirse entre personas.
Por qué es importante
La muerte de una científica que trabaja con patógenos peligrosos plantea serias dudas sobre la seguridad en laboratorios de alto riesgo. La falta de información clara por parte de Rusia preocupa a la comunidad internacional.
Estados Unidos, a través del Secretario de Estado Marco Rubio, ha pedido acceso a detalles para evaluar riesgos y asegurar que se siguen protocolos adecuados. La posible transmisión de enfermedades graves fuera del laboratorio es una preocupación.
Qué dicen las partes
Estados Unidos, representado por Marco Rubio, exige a Rusia mayor transparencia y detalles sobre las circunstancias de la muerte y los posibles riesgos. Señalan la necesidad de información clara ante versiones cambiantes.
Por otro lado, el organismo sanitario ruso Rospotrebnadzor negó que la científica tuviera peste, afirmando que murió de neumonía y que las pruebas no detectaron patógenos relacionados con su trabajo. El presidente Donald Trump indicó que EE.UU. observa la situación y está dispuesto a ayudar.
Qué viene ahora
Las autoridades rusas han sometido a controles médicos a unas 200 personas que tuvieron contacto con la fallecida. Se han reportado infecciones respiratorias comunes y casos de COVID-19, pero no nuevos contagios de peste.
La OMS considera bajo el riesgo para la población general, pero la situación exige una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos y reforzar las medidas de bioseguridad en instalaciones similares.
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