El Ciervo Encantado Rompe con la Cultura Oficial de Cuba
martes, 3 de febrero de 2026
En pocas palabras
El grupo teatral El Ciervo Encantado se desvincula de las instituciones culturales estatales cubanas, buscando plena autonomía y dejando atrás su sede histórica en La Habana.
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Qué pasó
El telón se ha corrido para anunciar una ruptura significativa en la escena cultural cubana. El grupo teatral El Ciervo Encantado ha declarado que no mantendrá más sus lazos con el Centro de Teatro de La Habana, el Consejo Nacional de Artes Escénicas y el mismísimo Ministerio de Cultura. Es un adiós rotundo a las estructuras oficiales.
Esta decisión, firme y clara, marca un punto de inflexión. El colectivo artístico ha dicho basta a las "normas, regulaciones y mecanismos de evaluación y aprobación" que, por años, han dictado el rumbo del arte en la isla. Quieren un camino propio, sin ataduras.
Dónde y cuándo
La noticia resonó en febrero de 2026, moviendo el ambiente cultural de la capital cubana. Desde sus cimientos, el grupo, con sus fundadoras Nelda Castillo y Mariela Brito a la cabeza, tomó esta postura definitiva.
Su histórica sede, esa casa con alma en Línea y 18, en el Vedado, dejará de ser su guarida oficial. Un espacio que vibró con años de arte y experimentación, ahora verá otra forma de resistencia y creación. Una nueva página se abre en un lugar distinto, lejos del amparo estatal.
Por qué es importante
Este paso de El Ciervo Encantado es un grito en el silencio, importante para quienes creen en un arte sin cadenas. Para los creadores cubanos y para los ojos del mundo, esta ruptura es un pulso sobre la autonomía artística.
La decisión no solo cambia el destino de un grupo, sino que reabre el debate sobre la libertad creativa. Muestra el estrecho margen que a veces existe para el arte independiente, invitando a pensar en nuevos caminos o quizás en las dificultades de navegar fuera del sistema. Es un golpe en el tablero cultural que no pasará desapercibido.
Qué dicen las partes
El grupo teatral, a través de sus voceras, fue claro: no hay vuelta atrás en su decisión de no someter su obra a los designios del Estado. Han agradecido el camino recorrido junto a quienes les apoyaron y han reafirmado su compromiso con un arte "genuino", forjado desde la esencia y la convicción.
Aunque las instituciones culturales estatales no emitieron un comunicado explícito en respuesta directa, la postura de El Ciervo Encantado resalta el contraste con las políticas de control que, según el propio grupo, rigen la aprobación artística en el país. El mensaje es una declaración de principios.
Qué viene ahora
El Ciervo Encantado, que en 2026 cumple 30 años de vida, promete seguir su camino, ahora más libre, más suyo. Buscarán nuevas formas y espacios para su expresión, lejos del ojo oficial. La escena teatral cubana, sin duda, sentirá esta ausencia y se abrirá a preguntas sobre el futuro del arte independiente.
Será interesante observar cómo se desenvuelve esta nueva etapa. Si otros grupos seguirán este ejemplo o si el camino solitario será cada vez más complicado. Los ojos estarán puestos en cada movimiento, en cada obra que nazca de esta valiente decisión.
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