El Desmayo de una Madre en Venezuela: El Grito por su Hija Desaparecida
jueves, 5 de febrero de 2026
En pocas palabras
Fanny Lozada se desmayó en la UCV mientras clamaba por su hija Ariannys, una presa política desaparecida, simbolizando el drama venezolano.
Mas detalles
Qué pasó
En un instante que se detuvo, Fanny Lozada cayó. Su voz, que antes era un lamento por su hija desaparecida, se ahogó en un desmayo. Era el peso de meses sin saber de Ariannys, una joven acusada de complot y ahora, sencillamente, ausente.
Este desplome, tan público, convirtió el dolor íntimo de una madre en el clamor visible de todo un país.
Dónde y cuándo
La escena se pintó el jueves 5 de febrero de 2026. El telón de fondo fue la Universidad Central de Venezuela, un lugar que suele vibrar con otras energías. Allí, entre estudiantes, docentes y familiares de otros presos políticos, la angustia de Fanny Lozada encontró su punto más bajo.
Su grito, antes de ceder, fue una pregunta al aire: “¿Dónde la tienen?”. Un eco que resonó entre la multitud conmovida.
Por qué es importante
El desmayo de Fanny no fue un incidente aislado. Se volvió el espejo de muchas historias. Simboliza la profunda herida de las desapariciones forzadas y la situación de los presos políticos en Venezuela.
Su dolor pone el foco sobre una lucha más grande: la de los derechos humanos, la exigencia de transparencia y la necesidad urgente de una Ley de Amnistía.
Qué dicen las partes
Fanny Lozada, con la voz aún marcada por el quiebre, denunció que no tenía "fe de vida" de su hija, detenida hace más de seis meses. Contó el horror adicional: la detención de sus tres nietos, uno de 15 años, presuntamente torturado.
El gobierno venezolano había señalado a Ariannys por un supuesto complot. Mientras tanto, el movimiento estudiantil y la sociedad civil exigen una Ley de Amnistía real. Organizaciones como Foro Penal recuerdan que cientos siguen tras las rejas, muchos sin información.
Qué viene ahora
Las vigilias y protestas continuarán. El clamor por Ariannys y otros presos políticos no se silenciará. La mirada de muchos se posa en las autoridades, esperando un gesto, una respuesta.
El horizonte muestra una batalla por la verdad y la libertad. Veremos si la presión nacional e internacional logra abrir un camino hacia la justicia en Venezuela.
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