El Doble Discurso del Diputado Pérez Reyes sobre la Libertad de Expresión en Cuba
lunes, 9 de febrero de 2026
En pocas palabras
El diputado Carlos M. Pérez Reyes ofrece un discurso ambiguo sobre la libertad de expresión en Cuba, reconociéndola mientras establece estrictos límites.
Mas detalles
Qué pasó
El diputado Carlos Miguel Pérez Reyes, con palabras calculadas, ha dibujado un mapa singular de la libertad de expresión en Cuba. Primero, la reconoce; luego, le impone fronteras invisibles.
Su discurso distingue entre "crítica legítima" y "conducta hostil," una línea muy fina que, según críticos, permite al Estado decidir qué voces son aceptables. Todo esto, mientras el caso de los jóvenes de El4tico resuena en el aire.
Dónde y cuándo
Esta situación se desarrolla en Cuba, captando atención tras el análisis de CubitaNOW el 9 de febrero de 2026. El diputado Pérez Reyes, figura clave, es el emisor de estas interpretaciones legales.
Los jóvenes de El4tico, detenidos, son el punto central que pone a prueba estas definiciones sobre derechos y limitaciones.
Por qué es importante
Esto es vital porque clarifica el verdadero espacio de la expresión en la isla. No es una libertad sin riendas, sino una que el poder "administra" con mano de hierro y guante de seda.
Para el ciudadano, significa entender hasta dónde puede alzar su voz sin caer en la categoría de "hostil." Para el país, es un termómetro de su apertura o cierre, visto desde dentro y fuera.
Qué dicen las partes
Pérez Reyes invoca la Constitución (Artículo 54) para afirmar la libertad de expresión, pero rápidamente la relativiza (Artículo 45): "ningún derecho es absoluto."
Subraya que la crítica debe ser "responsable," diferenciándola de acciones que "afecten la seguridad colectiva" o la "irrevocabilidad del socialismo" (Artículo 4). También advierte sobre supuestas "campañas desestabilizadoras" financiadas desde el exterior, sin pruebas públicas.
En esencia, su postura es una defensa legalista del Estado, interpretada por algunos como una manera de justificar la represión de la disidencia bajo el manto de la ley y la soberanía.
Qué viene ahora
La discusión sobre la libertad de expresión en Cuba continuará siendo un terreno movedizo. Los límites precisos de lo que se puede decir seguirán siendo ambiguos.
Es previsible que casos como el de El4tico sigan surgiendo, forzando al Estado a definir su tolerancia a la disidencia. La aplicación futura de estas leyes será el verdadero juez.
La ciudadanía observará atentamente si el discurso oficial se traduce en una mayor restricción o en algún tipo de apertura, marcando el pulso del espacio cívico.
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