El Dólar y el Euro Toman las Calles de Cuba: El Mercado Informal Dicta el Precio
miércoles, 21 de enero de 2026
En pocas palabras
En Cuba, el dólar y el euro siguen subiendo en el mercado informal, dejando atrás las tasas oficiales. La brecha crece, reflejando la realidad económica.
Mas detalles
Qué pasó
Hoy en la Isla, el rumor de los pesos volando de mano en mano es el que manda. El mercado informal de divisas ha vuelto a estirar su músculo, mientras las cifras oficiales se quedan quietas, como un cuadro en la pared.
La distancia entre lo que dice el papel y lo que se vive en la calle es cada vez más ancha, como un río que desborda sus orillas.
Dónde y cuándo
Estamos en Cuba, este miércoles 21 de enero de 2026. Los ojos de la gente miran hacia esas pizarras invisibles del mercado negro. Aquí, el euro ha pegado otro salto, llegando a los 535 CUP. El dólar, por su parte, se mantiene firme en 490 CUP.
La MLC, esa moneda electrónica, también ha tomado vuelo, anclándose en 410 CUP. Mientras tanto, el Banco Central de Cuba y las CADECA ofrecen números distintos. El dólar oficial sigue en 426 CUP y el euro en 499,36 CUP. Pero son cifras que apenas susurran en medio del bullicio real, poco atractivas por la espera y la escasez de lo que se busca.
Por qué es importante
Esta danza de números tiene un peso grande en el bolsillo de cada cubano. Para quien necesita comprar algo que no se encuentra en pesos, estas subidas son un pellizco que duele.
Marca la pauta de cuánto cuesta realmente la vida, cuánto vale el esfuerzo diario. Es la verdad del día a día la que se refleja ahí. Cierra la puerta a un tipo de cambio estable y abre una ventana a la incertidumbre constante para las familias.
Qué dicen las partes
El Banco Central de Cuba muestra su tabla, inamovible, casi un gesto. Las casas de cambio ofrecen sus variantes, con pequeñas diferencias por transferencia o efectivo. Pero el pulso de la gente, ese que busca sobrevivir, dice otra cosa.
La voz callada de la necesidad es la que empuja los precios informales hacia arriba. Nadie en el sistema oficial parece poder contener esta marea de la calle. Es la oferta limitada y una demanda urgente lo que dicta el juego, más allá de cualquier comunicado.
Qué viene ahora
La película sigue y los focos apuntan al mercado informal. Mientras no haya una buena oferta de divisas que la gente pueda tocar con las manos y sin muchas vueltas, esta escalada no parece tener fin.
Los apagones, la inflación y la vida que se dolariza, siguen empujando la carreta. Es un ciclo que se repite, una historia que se sigue escribiendo en las esquinas de la ciudad. Habrá que ver si el sistema oficial encuentra alguna llave para abrir el grifo y equilibrar la balanza. Por ahora, el rumor de la calle es la única campana que suena con fuerza.
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