El Grito Silenciado: Hermanos Jorge y Nadir, Presos Políticos en Cuba
martes, 3 de febrero de 2026
En pocas palabras
Los hermanos Jorge y Nadir Perdomo cumplen condena en Cuba por protestar el 11 de julio. La profesora Alina Bárbara López denuncia la injusticia y pide su amnistía.
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Qué pasó
En el corazón de San José de las Lajas, Cuba, dos hermanos, Jorge y Nadir Martín Perdomo, alzaron la voz. Gritaron el 11 de julio, con el pueblo unido, una frase que resonó en el aire y marcó su destino.
Por ese grito, fueron arrestados, desaparecieron por dos meses. La justicia llegó con condenas: seis años para Jorge, ocho para Nadir. El castigo se extendió al separarlos en prisiones distintas, lejos de los suyos.
Dónde y cuándo
La escena se pintó en San José de las Lajas, un rincón cubano, en aquel verano del 11 de julio. Jorge y Nadir, ciudadanos comunes, se convirtieron en figuras de una historia mayor, la de una protesta pacífica.
Hoy, sus días transcurren en el silencio de distintas celdas. La distancia entre muros es un tormento adicional para ellos y sus familiares, que viajan kilómetros por un breve encuentro.
Por qué es importante
Este suceso, la prisión de los hermanos, es un eco potente. Revela la fragilidad de los derechos humanos bajo el peso de la intolerancia política en la Isla. Su historia demuestra el profundo dolor que la represión siembra en las familias.
Su caso no es solo suyo; es un llamado. Subraya la urgente necesidad de defender la libertad de expresión y de reunión, dando luz a las voces silenciadas por la injusticia.
Qué dicen las partes
La profesora Alina Bárbara López Hernández, una voz valiente, se ha erguido de nuevo. Ella, defensora incansable de los presos políticos cubanos, denuncia la injusticia que abraza a Jorge y Nadir.
Desde su balcón digital, invita a la gente a firmar una petición de amnistía. Es un llamado a la unidad, a la suma de voluntades para que la solidaridad sea un muro contra el olvido y la represión.
Qué viene ahora
El camino que se dibuja es el de la esperanza colectiva. Cada firma en la petición de amnistía es un paso, un aliento que busca aliviar el sufrimiento de Jorge, Nadir y sus seres queridos.
La lucha por los derechos fundamentales en Cuba no se detiene. El clamor "el pueblo, unido, jamás será vencido" es ahora un compromiso, una promesa de que la resistencia, aunque lenta, sigue su curso.
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