El Misterio de las Camionetas Chinas en Cuba: Cimex Anuncia, Pero Callan el Precio
sábado, 24 de enero de 2026
En pocas palabras
Cimex anuncia nuevas camionetas chinas KYC F3 en Cuba. La expectación crece, pero precios y acceso real para la gente común permanecen en el misterio.
Mas detalles
Qué pasó
En la calurosa Habana, una noticia se ha paseado de boca en boca, dejando una estela de curiosidad y un rastro de preguntas sin respuesta. La Corporación Cimex, esa entidad estatal que maneja parte del comercio, ha puesto bajo el foco una camioneta nueva.
Se trata del modelo KYC F3, llegado desde tierras chinas. La promocionan, dicen, para el trabajo y también para el disfrute personal.
Dónde y cuándo
El escenario de este desfile automotriz es la propia capital, La Habana, específicamente una de las agencias de Cimex que se alza en el municipio Playa. Fue un sábado de enero, el día 24, cuando la información comenzó a girar por las redes.
La camioneta, de doble cabina, con capacidad para cinco y una carga ligera, espera allí. Su motor de 1.6 litros, como un corazón pequeño pero dispuesto, promete viajes cortos y tareas del día a día. Los cubanos, curiosos, miran las fotos, imaginando si ese volante alguna vez estará en sus manos.
Por qué es importante
Esta camioneta no es solo metal y ruedas; es un espejo. Refleja la eterna danza de la oferta y la demanda en un país con sus propias reglas. Es importante para el cubano de a pie, ese que sueña con tener un carro que no sea de la era pre-revolucionaria.
La llegada de modelos como la KYC F3 podría, en teoría, renovar el parque automotor. Pero al no saber el precio o la moneda de pago, todo sigue igual: un mercado cerrado, con una ventana que apenas se entreabre para unos pocos. Este anuncio, entonces, abre una esperanza efímera y cierra, una vez más, la puerta al acceso real para la mayoría.
Qué dicen las partes
Por un lado, Cimex, a través de sus comunicados, nos presenta la camioneta como una opción atractiva, una novedad en el mercado. Es su manera de decir: "aquí estamos, ofreciendo progreso". Sin embargo, guarda silencio sobre los detalles más espinosos.
No habla de si se pagará en los preciados dólares, en la esquiva moneda libremente convertible (MLC), o en los devaluados pesos cubanos. Este silencio, para muchos, es la voz más clara. Los ciudadanos, por su parte, observan con una mezcla de deseo y escepticismo, conscientes de que el salario medio apenas cubre lo básico, haciendo de un vehículo nuevo un lujo casi inalcanzable.
Qué viene ahora
Ahora, el futuro de estas camionetas chinas yace en el aire, como una promesa que espera ser cumplida o disipada. Veremos si Cimex, o alguna otra entidad, decide levantar el velo y aclarar los precios y las condiciones.
Mientras tanto, la espera continúa. Es probable que estos vehículos sigan el camino de otros antes que ellos: terminando en manos de entidades estatales, trabajadores con acceso a divisas o empresarios ligados al turismo. La gran mayoría de los cubanos seguirá viendo estas camionetas pasar por las calles, un objeto de deseo, una visión de lo posible, pero aún lejos de lo real.
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