El Pan No Se Detiene: La Habana Resiste la Crisis Energética con Nuevas Estrategias

miércoles, 25 de febrero de 2026

En pocas palabras

Panaderías en La Habana adaptan tecnología y logística para mantener la producción de pan. Convierten hornos a gas y exploran energía solar ante la crisis energética.

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Qué pasó

En el corazón de La Habana, un aroma familiar se resiste a desaparecer. Las panaderías, esos pequeños motores de la vida cotidiana, han puesto en marcha una serie de cambios. No quieren que la oscuridad de un apagón apague también el fuego de sus hornos.

La Cadena Cubana del Pan ha impulsado un programa ingenioso. Su meta es asegurar que el pan siga llegando a cada mesa, sin importar los vaivenes de la energía.

Dónde y cuándo

La escena se desarrolla ahora mismo, en febrero de 2026, por toda La Habana. Se ven las panaderías de varios municipios transformándose. El humo de diésel se esfuma, dando paso al gas manufacturado.

Maruan Fee Fernández, el director general, ha sido una de las voces clave en esta modernización. También el ministro Alberto López Díaz ha estado de cerca, supervisando cada paso. Son ellos quienes velan por el pulso del pan en la ciudad.

Por qué es importante

Este movimiento es vital para la gente. El pan es un alimento esencial, un pilar en la mesa cubana. Mantener su producción es asegurar un poco de normalidad en tiempos complejos.

Además, se busca una independencia energética. Dejar de depender del diésel no solo es un respiro económico, sino también una promesa de estabilidad. Así, el olor a pan caliente no será un lujo, sino un derecho.

Qué dicen las partes

Maruan Fee Fernández explicó que esta modernización forma parte de un plan integral. Su objetivo es la eficiencia y la continuidad del servicio, un compromiso firme con los habaneros.

El ministro López Díaz, por su parte, ha supervisado de cerca. Ha revisado la disponibilidad de harina y cómo se organiza la logística. La idea es que nada falte, desde la materia prima hasta la entrega en la puerta. Se destaca que el 90% de la producción se apoya en formas de gestión no estatales, lo que aporta una flexibilidad importante.

Qué viene ahora

El camino no termina aquí. Se contempla la instalación de paneles solares en muchas panaderías. También se estudia el uso de pellets de madera, una opción más limpia y económica. Son pasos hacia una mayor autonomía.

Sin embargo, la continuidad de los precios estables del pan dependerá mucho de cómo se muevan los mercados internacionales. El ojo sigue puesto en el precio de las materias primas y los combustibles, mientras la ciudad espera el próximo amanecer con pan caliente.

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