Estudiantes de preuniversitario en Santiago bajo presión por marchas políticas
viernes, 16 de enero de 2026
En pocas palabras
Estudiantes en Santiago de Cuba son amenazados con expulsión por negarse a asistir a marchas políticas, levantando preocupaciones sobre el derecho a la educación.
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Qué pasó
En el corazón de Santiago de Cuba, un eco de malestar se escucha desde el Preuniversitario “Antonio Alomá”, conocido por muchos como el Pre 1200. Se dice que algunos estudiantes han recibido amenazas de expulsión.
¿El motivo? No querer participar en actividades políticas que se organizan desde el centro. Una madre, con el alma en un hilo, contó cómo su hijo fue presionado.
Dónde y cuándo
La historia se cuela entre las calles de Santiago de Cuba. Era el 15 de enero de 2026, bien temprano, antes de que el sol despuntara con fuerza, cuando a los estudiantes se les convocó a una marcha a las seis de la mañana.
El motivo era un homenaje a ciertos cubanos fallecidos en Venezuela, descritos en los comunicados oficiales como “asesinados por tropas estadounidenses”. Estos hombres, se decía, formaban parte de la seguridad del entonces presidente Nicolás Maduro.
Antes, en septiembre de 2025, otro episodio parecido agitó las aulas. Padres y alumnos denunciaron que si llegaban tarde, después de las ocho, no los dejaban entrar a clase, a pesar de los apagones y la falta de comida que enfrentan a diario.
Por qué es importante
Esta situación en el Pre 1200 es como una campana que suena y nos recuerda la importancia de la educación. Se tocan temas sensibles como el derecho a estudiar libremente y a pensar sin cadenas.
Para los jóvenes, que son el futuro, es fundamental que sus decisiones sean respetadas. No se trata solo de asistir o no a una marcha, sino de la libertad de conciencia, especialmente en la adolescencia.
Qué dicen las partes
La voz principal que se escucha es la de una madre valiente, quien no dudó en denunciar la amenaza contra su hijo. Ella, como muchas otras, teme que la política interfiera con el camino académico de los jóvenes.
Por otro lado, los padres y estudiantes afectados por los horarios estrictos y las malas condiciones de las aulas han levantado también sus reclamos. Hasta ahora, ni la dirección del Preuniversitario ni las autoridades educativas han dado una respuesta oficial a estas denuncias.
Qué viene ahora
Los ojos de muchos siguen puestos en Santiago. La situación del Pre 1200 se ha regado por las redes sociales, que se han vuelto un balcón para estas denuncias.
Ahora se espera que las autoridades educativas del municipio tomen cartas en el asunto. Es un tiempo de esperar y ver si se aclaran las cosas y si se asegura que los estudiantes puedan ejercer su derecho a aprender sin más presiones ni arbitrariedades.
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