Feminicidio en Guantánamo: Un Sospechoso Prófugo Siembra Miedo en Manuel Tames

viernes, 30 de enero de 2026

En pocas palabras

En Guantánamo, Yanieski Kiala fue asesinada por su esposo, ahora prófugo. Este crimen, por celos, sacude a Manuel Tames y se suma a una ola de feminicidios en Cuba.

Mas detalles

Qué pasó

Una sombra de tragedia cayó sobre Santa Catalina. Yanieski Kiala, de treinta y ocho años, encontró un final prematuro. Se dice que su esposo, Johnder, de cuarenta, fue quien la arrebató de este mundo.

El aire aún retiene el eco de lo sucedido. Este hombre, Johnder, desde entonces, es un fantasma que se escurre entre las calles, prófugo de la justicia. La comunidad no solo llora, sino que también mira con inquietud.

Dónde y cuándo

La escena se pintó en Santa Catalina, un rincón del municipio Manuel Tames, allá en Guantánamo. Los hechos, recientes, tiñeron de luto los últimos días de enero del 2026. Era una tarde cualquiera que se volvió todo lo contrario.

Yanieski, la víctima, tenía la vitalidad de treinta y ocho años. Johnder, su esposo, contaba cuarenta. Ahora, el tiempo parece haberse detenido en ese punto amargo para los vecinos, donde el rumor de los celos fue el detonante.

Por qué es importante

Este suceso no es una isla; se suma a una marea creciente de violencia. Es el noveno feminicidio reportado en Cuba solo en enero, una cuenta que duele y preocupa a muchos.

Para la isla, este caso es un grito silencioso que exige miradas. Cierra la puerta a la tranquilidad de una familia y abre la de la desconfianza. Muestra, con dolorosa claridad, la urgencia de proteger a las mujeres y romper el velo del silencio oficial.

Qué dicen las partes

Los vecinos, con voz suave y algo incrédula, cuentan que Johnder no era un hombre de pleitos. Su historial, dicen, estaba limpio de violencias, lo que hace el golpe más duro, más incomprensible.

Entre susurros, se habla de celos, de una sospecha que, como filo, pudo haber causado todo. Incluso se menciona a un agente de policía en medio del torbellino, una sombra más que no tiene confirmación oficial. Las autoridades, hasta el momento, guardan un silencio denso.

Qué viene ahora

La búsqueda de Johnder sigue su curso, como un río que no encuentra su cauce. Los ojos de Santa Catalina están fijos en ese camino incierto, esperando ver si la justicia al fin lo alcanza.

Mientras tanto, las voces de las organizaciones civiles no bajan la guardia. Piden más luz, más transparencia en estos casos que se repiten, para que ni una mujer más se convierta en cifra. La historia de Yanieski es un capítulo que exige ser cerrado con verdad y protección para todas.

Comentarios

Cargando...
Cargando comentarios...