Gran Fraude Sanitario: Ejecutivos Sentenciados a 20 Años por Desvío Millonario
jueves, 19 de febrero de 2026
En pocas palabras
Dos ejecutivos fueron condenados a 20 años de cárcel cada uno por un fraude de 233 millones de dólares contra el sistema de salud federal de EE.UU.
Mas detalles
Qué pasó
La noticia llegó como un trueno en un día despejado: dos hombres, que una vez caminaron por los pasillos del éxito, se enfrentaron a la fría realidad de la justicia. Cory Lloyd y Steven Strong, figuras en el mundo empresarial, fueron sentenciados a veinte años de prisión cada uno. Su delito: orquestar un fraude monumental que extrajo más de 233 millones de dólares de un programa federal de salud en Estados Unidos. Una historia donde la ambición desmedida se convirtió en una condena.
Dónde y cuándo
Este gran engaño se fraguó durante años. Los hilos de la trama se extendían desde una firma de corretaje de seguros en Florida, liderada por Lloyd, hasta una empresa de marketing en Texas, bajo la dirección de Strong. El objetivo era desviar fondos del programa de la Ley de Cuidado de Salud Asequible, conocida como ACA. Las investigaciones, meticulosas y profundas, revelaron un patrón: miles de personas vulnerables fueron utilizadas, muchas sin hogar o con problemas serios de salud mental.
Por qué es importante
El impacto de este fraude va más allá de los 180 millones de dólares en subsidios que se pagaron indebidamente. La verdadera tragedia fue el daño a los más desprotegidos. Personas que necesitaban atención médica vital vieron cómo su cobertura se interrumpía, dejando tratamientos por adicciones o enfermedades graves en el limbo. Este caso subraya la dolorosa realidad de cómo la avaricia puede desbaratar la salud de quienes más necesitan una mano.
Qué dicen las partes
La fiscal general Ashley Moody fue categórica, reafirmando el compromiso del gobierno de Florida en la persecución de estos delitos contra el contribuyente. Por su parte, un portavoz del FBI denunció que el modelo de negocio de los acusados se cimentaba en la explotación directa de personas vulnerables. Durante el juicio, se desvelaron mensajes incriminatorios donde los condenados se mofaban de sus víctimas mientras contaban sus ganancias. Los fondos ilícitos se transformaron en lujos: propiedades frente al mar, un yate y vehículos de alta gama.
Qué viene ahora
La sentencia de Lloyd y Strong envía un mensaje rotundo. Sin embargo, este capítulo no cierra la historia. El caso se enmarca dentro de un esfuerzo federal continuo para combatir el fraude en el sistema de salud. Las autoridades prometen mantener la vigilancia, buscando salvaguardar tanto el erario público como el bienestar de los ciudadanos. La condena de Dafud Iza, otro implicado, a 35 meses de prisión, confirma la firmeza de la justicia en estos asuntos.
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