Intelectuales cubanas enfrentan juicio por disidencia pacífica
jueves, 29 de enero de 2026
En pocas palabras
Dos profesoras cubanas, Alina Bárbara Hernández y Jenny Pantoja, se enfrentarán a juicio en Matanzas por cargos relacionados con una protesta pacífica, una situación que ellas califican de farsa judicial.
Mas detalles
Qué pasó
Este viernes se abre el telón de un juicio que tiene a Matanzas en vilo. Dos figuras conocidas, Alina Bárbara López Hernández y Jenny Pantoja Torres, se sentarán en el banquillo. Se les acusa de delitos como desacato y desobediencia, algo que ellas, con firmeza, niegan rotundamente.
La fiscalía, sin embargo, pide penas de hasta cuatro años de prisión. Las profesoras sostienen que son víctimas de una trama política. Dicen que no hubo agresión, sino el ejercicio simple de sus derechos.
Dónde y cuándo
La escena se traslada al Tribunal Municipal Popular de Matanzas, donde el reloj marcará el inicio de este proceso el viernes 30 de enero de 2026. Todo nace de un incidente ocurrido el 18 de junio de 2024, cuando intentaban asistir a una manifestación pacífica. Eran solo dos mujeres, yendo a un encuentro mensual, cuando el camino se les cerró.
Imaginen el bullicio, las miradas. El aire se tensó entre ellas y los agentes. Un día cualquiera que se convirtió en el punto de partida de esta historia.
Por qué es importante
Este juicio es más que un caso legal; es un pulso en el corazón de la sociedad cubana. Para Alina y Jenny, significa la defensa de su voz, de su derecho a pensar distinto. Para otros, es un espejo que refleja las libertades civiles en la isla.
Lo que ocurra aquí, podría abrir o cerrar caminos para la expresión ciudadana. Es una señal para muchos que observan si disentir tiene un precio demasiado alto.
Qué dicen las partes
Desde el Ministerio Público, la versión es clara: hubo agresión contra agentes del orden. Se califican sus actos como delitos penales, sustentados en el Código Penal cubano.
Las acusadas, por su parte, gritan su inocencia. Alina lo ha dicho fuerte: esto es una “farsa judicial”, un tejemaneje político. Ambas insisten en que solo ejercían su derecho a la protesta y que, lejos de ser agresoras, fueron víctimas de violencia y detención arbitraria. No aceptarán, afirman, nada que no sea la exoneración total.
Qué viene ahora
El tribunal tiene la palabra. Se espera que la fiscalía insista en las penas solicitadas, aunque con la posibilidad de trabajo correccional sin internamiento. Pero Alina y Jenny han sido tajantes: no aceptarán negociar su libertad a cambio de su silencio.
Se alistan para agotar todas las vías legales, incluso si eso significa enfrentar la prisión. Para sus simpatizantes, este juicio es una prueba de fuego por la libertad de expresión en Cuba. Los ojos de muchos estarán puestos en Matanzas, esperando ver si la justicia rima con libertad.
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