La Dama de La Habana, un Silencio elocuente tras la Caída en Caracas
martes, 13 de enero de 2026
En pocas palabras
Lis Cuesta, primera dama cubana, rompió un silencio inusual con un mensaje de duelo tras la captura de Maduro y la muerte de militares cubanos en Venezuela, desatando especulaciones.
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Qué pasó
El aire en La Habana se sintió distinto, un silencio particular cubrió ciertos círculos. Lis Cuesta Peraza, la compañera del presidente cubano Miguel Díaz-Canel, quien suele estar en el ojo público, de repente se mantuvo en la sombra.
Su voz digital, antes vibrante en las redes, casi se apagó. Pero no del todo. Tras días de un silencio notable, un mensaje breve y cargado de dolor apareció, revelando una tragedia que tocaba de cerca a la isla.
Dónde y cuándo
Los ecos de un evento grande venían de Caracas, Venezuela, donde el 3 de enero de 2026 se anunció la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa. Este suceso, como un trueno lejano, sacudió la región.
En ese mismo contexto, el mensaje de Lis Cuesta, emitido el 6 de enero de 2026, expresaba un luto profundo. Hablaba de 32 militares cubanos que habían perdido la vida en Venezuela.
Antes, en mayo de 2025, ella había compartido sonrisas y una ofrenda floral en Moscú junto a Díaz-Canel, Maduro y Cilia Flores, muy lejos de esta nueva y sombría realidad.
Por qué es importante
El silencio de Lis Cuesta no pasó desapercibido. Para muchos, acostumbrados a verla activa en redes y eventos, esta discreción fue como una señal. Su escueta declaración, que se limitó a retuitear mensajes oficiales del Partido Comunista de Cuba, marcó un contraste fuerte con su habitual presencia.
Esto importa porque sugiere una posible estrategia interna o instrucciones políticas en un momento de gran tensión. La situación en Venezuela y sus consecuencias directas en Cuba, con la pérdida de vidas militares, colocan a la cúpula cubana bajo un escrutinio más agudo.
Qué dicen las partes
Lis Cuesta, en su único mensaje propio de esos días, compartió un sentir de profundo pesar: "Permanecerán en nuestros corazones, estarán ahí para siempre... Haberlos perdido ha sido terrible y no será en vano."
Estas palabras de compromiso con la Revolución fueron su única voz propia. Por otro lado, las declaraciones oficiales del Partido Comunista de Cuba se centraron en la tragedia de los militares y en la respuesta a los dichos del presidente Donald Trump sobre posibles sanciones.
El periodista Alberto Arego, observando la inusual inactividad de Cuesta en redes, se preguntó si le "habrán mandado a callar", sugiriendo una mano invisible detrás de su discreción.
Qué viene ahora
Con el aire aún cargado de incertidumbre, los ojos están puestos en La Habana. La discreción de Lis Cuesta y el manejo de la crisis venezolana por parte del gobierno cubano abrirán nuevas interpretaciones.
¿Fue un silencio estratégico? ¿Una medida de contención de daños? Los próximos pasos se verán en la comunicación oficial y en la forma en que el régimen cubano aborda las repercusiones de la caída de Maduro y la tragedia de sus militares.
Será clave observar si Lis Cuesta recupera su voz habitual o si su perfil público se mantendrá en esta nueva línea más reservada.
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