La Economía Cubana Crece en Entidades, Pero se Contrae en el Bolsillo
martes, 24 de febrero de 2026
En pocas palabras
Cuba suma miles de nuevas entidades económicas desde 2022, especialmente mipymes, pero su economía se contrae, evidenciando una paradoja preocupante en diciembre de 2025.
Mas detalles
Qué pasó
Desde los balcones de La Antena, miramos los números que nos llegan. La Oficina Nacional de Estadística e Información, allá en Cuba, ha soltado sus cuentas. Nos dice que el telón se ha abierto para más negocios, más manos en el ruedo económico de la isla. Es un baile de empresas que crece sin parar.
Pero, curiosamente, la prosperidad no ha acompañado este aumento. Más actores en escena, y aun así, la orquesta de la economía parece tocar una melodía triste, con un volumen más bajo, casi en retirada. La obra, por ahora, no levanta cabeza.
Dónde y cuándo
Esta historia de números y paradojas se cocina en Cuba. Los datos cierran el telón de diciembre de 2025, un año que ya va terminando. La ONEI, con su informe sobre la “Organización Institucional”, pinta un cuadro que llama la atención. Muestra cómo desde el año 2022, la cantidad de empresas y proyectos ha crecido como la espuma en el país.
Miles de nuevas entidades han abierto sus puertas en la isla. Se habla de más de veinte mil hoy, un salto considerable desde hace unos pocos años. Un desfile de números que nos hace pensar en la calle y en la mesa.
Por qué es importante
Esto es importante para quien mira el futuro de Cuba, para quien espera ver el pan en la mesa. Porque nos cuenta que no basta con abrir la puerta a nuevos negocios, por muchos que sean. El papel lo aguanta todo, pero la calle, la vida diaria de la gente, necesita otra cosa. A pesar del bullicio de tantas empresas nuevas, la economía no respira mejor. Al contrario, parece que toma un respiro que la achica un poco más cada año.
Es una lección clara sobre cómo los cambios en la estructura económica no siempre traen la miel deseada. Las mipymes, por ejemplo, son la gran ola de este crecimiento, la mayoría privadas. Pero su empuje, por sí solo, no ha sido suficiente para cambiar el rumbo del gran barco de la nación.
Qué dicen las partes
El informe de la ONEI, ese pulso frío de los números, es la voz principal en esta historia. Nos muestra el crecimiento en casi todos los rincones: las mipymes, las sociedades mercantiles, las empresas filiales y hasta las unidades presupuestadas del Estado. Solo el sector cooperativo, y en especial las UBPC, ha visto cómo sus filas se achican.
Los analistas, desde sus miradores, sugieren una respuesta a la paradoja que se vive. Dicen que quizás la productividad es baja, o que las mipymes se concentran demasiado en ciertos sectores, o que las reglas del juego no terminan de ayudar. Es como si el motor tuviera muchas piezas nuevas, relucientes incluso, pero algo le impidiera correr a toda máquina, con la fuerza necesaria.
Qué viene ahora
El telón de esta historia sigue abierto y la pregunta queda en el aire de La Habana y de todas sus provincias. ¿Qué harán ahora las autoridades con este mapa de números? ¿Se revisarán las reglas del juego, esas que a veces ahogan más que liberan? ¿Se buscarán maneras de que esas miles de nuevas empresas echen raíces más profundas y den frutos de verdad, de los que se sienten en el día a día?
Ojalá que el baile de los números, que hoy parece un paso sin avanzar mucho, encuentre pronto un ritmo que empuje la economía hacia adelante. Veremos si la brisa cambia y si las nuevas ideas traen el cambio esperado en la vida de la gente.
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