La Gran Manzana bajo un manto blanco: Nueva York enfrenta nevadas históricas y frío polar
martes, 24 de febrero de 2026
En pocas palabras
Una tormenta invernal histórica cubrió Nueva York con una gruesa capa de nieve y un frío extremo. La ciudad se paralizó, anticipando más temporales y heladas.
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Qué pasó
Una quietud gélida cubrió Nueva York. La ciudad, que nunca duerme, amaneció bajo un manto blanco, grueso y silencioso. Una tormenta invernal de esas que hacen historia había llegado, dejando a su paso una estampa digna de postal, pero también un rastro de parálisis y frío.
Las calles se volvieron senderos de nieve y hielo, las avenidas perdieron su bullicio habitual. La vida cotidiana de millones de personas se detuvo, obligadas a replegarse ante la furia del invierno.
Dónde y cuándo
Fue a finales de febrero de 2026. Desde los techos de Queens hasta los rascacielos de Manhattan, el blanco dominaba el paisaje. Se reportaron acumulaciones entre ocho y doce pulgadas de nieve, un auténtico récord para la zona.
Los aeropuertos como JFK y LaGuardia, puntos neurálgicos de la entrada y salida, se tiñeron de blanco, silenciando el rugido de los aviones. La noche trajo temperaturas cercanas a los 15°F (-9°C), y el viento helado hacía que el frío se sintiera aún más hondo.
Por qué es importante
La importancia de esta nevada va más allá de un día de caos. Esta tormenta afecta la columna vertebral de la ciudad: su movimiento constante. Para los trabajadores que dependen del transporte público, para los pequeños negocios y restaurantes, cada hora de cierre es un golpe.
La acumulación de nieve y hielo en las vías aumenta exponencialmente el riesgo de accidentes, poniendo en jaque la seguridad de todos. Es un recordatorio de la vulnerabilidad de la metrópolis ante la fuerza de la naturaleza.
Qué dicen las partes
Las autoridades no tardaron en lanzar un mensaje claro. La recomendación era evitar cualquier desplazamiento que no fuera esencial. La prioridad, decían, era la seguridad de los ciudadanos.
Los servicios de emergencia y limpieza trabajaban sin descanso, como un ejército de hormigas contra la montaña de nieve. Los meteorólogos, por su parte, confirmaban lo peor: el invierno no había dicho su última palabra y se esperaban más temporales.
Qué viene ahora
El horizonte inmediato pinta un panorama frío. Los pronósticos anuncian que, al menos, dos tormentas invernales más impactarán el noreste del país en los próximos días. Esto significa que el frío intenso persistirá, con temperaturas bajo cero y posibles nuevas nevadas.
La ciudad se prepara para una semana larga de invierno severo. Millones de residentes miran al cielo con la misma pregunta: ¿cuándo volverá el sol a derretir este manto blanco?
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