La Iglesia en Cuba: Un Vecino Incómodo que Defiende al Pueblo

sábado, 26 de septiembre de 2026

En pocas palabras

Sacerdote cubano reflexiona sobre el rol incómodo pero vital de la Iglesia Católica en Cuba, defendiendo libertades y acompañando al pueblo frente al poder.

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Qué pasó

El sacerdote cubano Alberto Reyes Pías ha compartido una reflexión sobre la histórica y a menudo tensa relación entre la Iglesia Católica y el poder político en Cuba. Reyes recuerda un episodio clave de los inicios de la Revolución: la expulsión de cientos de sacerdotes y religiosas en 1959 y 1961. Este evento, que ocurrió en el barco español Covadonga, es visto por el sacerdote como un intento de silenciar voces independientes y ocultar la verdad.

La Iglesia, según sus palabras, se convirtió en un “vecino incómodo” para el nuevo régimen. Esta incomodidad surge, explica, porque la Iglesia ha mantenido siempre un espacio propio de libertad.

Dónde y cuándo

La reflexión se centra en Cuba, abarcando el periodo desde los primeros años de la Revolución Cubana (a partir de 1959) hasta el presente. El contexto histórico incluye la expulsión de religiosos, ocurrida principalmente entre 1959 y 1961. Se mencionan figuras clave como monseñor Enrique Pérez Serantes, quien intercedió por Fidel Castro. La Iglesia, como institución, aparece como el actor principal, junto al poder político revolucionario.

Las sensaciones descritas son de tensión, búsqueda de la verdad y acompañamiento a quienes sufren en medio de la confrontación política.

Por qué es importante

Esta reflexión es importante porque pone en perspectiva el papel de la Iglesia Católica en Cuba como un contrapeso, aunque sea incómodo, al poder político. Reyes subraya que la Iglesia defiende valores fundamentales como la caridad, la justicia, la verdad y la libertad. Su rol ha sido crucial para acompañar a las personas que enfrentan miedo, dificultades económicas o encarcelamiento. La Iglesia se presenta como un refugio y una voz de esperanza, afirmando que la dignidad humana está por encima de cualquier sistema político.

Qué dicen las partes

El sacerdote Alberto Reyes Pías, a través de su reflexión, expone la perspectiva de la Iglesia. Señala que el poder político buscó eliminar voces independientes y la verdad desde los inicios de la Revolución. Recuerda la carta pastoral “Roma o Moscú” como una expresión temprana de preocupación de la jerarquía católica ante el rumbo del país. La Iglesia, en su visión, ha sido vista como incómoda por mantener su espacio de libertad y defender principios éticos y humanos frente al poder.

Qué viene ahora

Reyes concluye reivindicando el papel continuo de la Iglesia en Cuba. No se trata solo de administrar sacramentos, sino de un acompañamiento activo a los que sufren y una defensa firme de la dignidad humana. La Iglesia seguirá siendo, según él, un refugio y una voz para el pueblo cubano, un recordatorio constante de que la persona es lo más importante. Se vislumbra un futuro donde la Iglesia mantiene su misión de ser un faro de esperanza y un defensor de la libertad y la verdad en la isla.

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