La Sed en Cada Esquina: Cuba Enfrenta una Crisis de Agua Permanente

martes, 13 de enero de 2026

En pocas palabras

Cuba vive una crisis de agua generalizada. Largas colas y escasez se extienden por el país, afectando a millones de familias.

Mas detalles

Qué pasó

Una escena se repite con dolorosa frecuencia a lo largo y ancho de Cuba: el agua escasea. Millones de personas se ven atrapadas en una rutina de búsqueda, haciendo largas colas bajo el sol, con cubetas vacías y la esperanza menguando.

El suministro llega a cuentagotas, a veces ni eso, dejando barrios enteros con la garganta seca. El periodista Mario J. Pentón ha sido testigo y voz de esta realidad, recogiendo historias desde cada rincón afectado.

Dónde y cuándo

El telón de este drama se alza en casi toda la isla. En las calles vibrantes de La Habana, en la histórica Santiago de Cuba y en la céntrica Camagüey, la escasez se ha vuelto un invitado indeseado, cada vez más insistente en las últimas semanas de 2025 y principios de 2026.

Vecinos esperan horas por camiones cisterna que llegan tarde o con un hilo de presión. Pero no solo las grandes ciudades sufren; en pueblos como Manicaragua, Baracoa o Nuevitas, el agua se esconde por días, dejando ríos y pozos sin tratar como única (y peligrosa) opción.

Por qué es importante

Esta carencia va más allá de la sed. Toca lo más íntimo del hogar: cocinar se hace un reto, la higiene personal una proeza y la limpieza diaria, casi un lujo. Imaginen la vida sin este líquido vital para lo más básico.

La falta de agua enferma. Aumenta el riesgo de males estomacales y otras infecciones, sobre todo cuando la gente recurre a fuentes no potables. Pero además, paraliza. Hospitales batallan para mantener la salubridad y escuelas deben suspender actividades, afectando a los más jóvenes. Es un golpe duro al día a día, a la salud y a la educación de todo un país.

Qué dicen las partes

La voz de la calle se alza en queja. La gente denuncia que las promesas oficiales de arreglar las tuberías se las llevó el tiempo, mientras el problema se agrava. Las redes sociales se llenan de imágenes: filas interminables, cubetas vacías, rostros cansados que exigen una solución ahora mismo.

Por su parte, los expertos miran el problema y señalan una triple condena: infraestructura vieja que no se cuida, la sequía que llega de vez en cuando, y una electricidad que falla, impidiendo que el agua llegue a donde debe. Es un engranaje oxidado, que no termina de funcionar.

Qué viene ahora

Mientras tanto, la población no se rinde y se adapta, buscando cada gota, cada pozo, cada río. Pero la urgencia crece.

Los ojos están puestos en qué pasos dará el gobierno para desenredar este nudo de tuberías y promesas rotas. Cada día sin agua es un día más de lucha, una prueba de resistencia para millones de cubanos que solo piden lo básico: un chorro constante y seguro en sus hogares.

Comentarios

Cargando...
Cargando comentarios...