La Serie Nacional de Béisbol: El Campo de Juego Desnivelado en Cuba

sábado, 17 de enero de 2026

En pocas palabras

La Serie Nacional de Béisbol cubana cierra con polémica. Irregularidades en el calendario y partidos pendientes ponen en jaque la justicia deportiva, afectando la credibilidad del torneo.

Mas detalles

Qué pasó

La 64ª Serie Nacional de Béisbol en Cuba ha llegado a su final, pero no sin controversia. El espectáculo deportivo se vio ensombrecido por una estructura competitiva que dejó la justicia deportiva vulnerable.

Según un periodista, más que la épica del juego, lo que resonó fue el desorden, una falla que se repite y deja expuestas las costuras del torneo.

Dónde y cuándo

Esta situación se manifestó en los días decisivos de la Serie, específicamente durante el pulso entre los Leopardos de Villa Clara y los Toros de Camagüey. Allí, el caos se hizo más palpable.

Algunos equipos tuvieron que disputar hasta nueve partidos pendientes una vez cerrado el calendario regular. Mientras, sus rivales, ya clasificados o eliminados, enfrentaban esos duelos sin la misma urgencia o preparación adecuada, creando un campo desigual.

Por qué es importante

Esto afecta directamente la credibilidad del béisbol cubano, que es un pilar emocional y cultural para la isla. El desequilibrio en el terreno no solo perjudica a los equipos, sino que erosiona la confianza del público en la equidad del campeonato.

La gestión de la comisión nacional de béisbol queda en entredicho, abriendo una seria grieta en la percepción de justicia y orden. Para el aficionado, el sabor no es el mismo.

Qué dicen las partes

El periodista Boris Luis Cabrera, un cronista certero, describió lo ocurrido como "la escena final de una obra mal montada". Para él, el problema no es de equipos como Villa Clara, que jugaron con la seriedad esperada.

La verdadera falla es del sistema, que generó una situación injusta para todos. La falta de uniformidad en los calendarios y la preparación de los equipos creó un escenario profundamente desigual, que "duele".

Qué viene ahora

Es urgente una revisión profunda de la planificación y la equidad competitiva dentro de la Serie Nacional. La improvisación debe ceder ante una organización rigurosa, que priorice el respeto al juego y a los jugadores.

El béisbol cubano merece finales vibrantes, nacidos del talento en el campo y no del desorden administrativo. Esta situación es una clara advertencia: no debe repetirse. La pasión del público exige justicia y no remiendos temporales.

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