Maleta Desaparecida: El Misterio del Aeropuerto José Martí y la Indiferencia Oficial
sábado, 7 de febrero de 2026
En pocas palabras
Un viajero denuncia el robo de su equipaje en el Aeropuerto José Martí, dejando al descubierto graves fallas de seguridad y la falta de respuesta de las autoridades cubanas.
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Qué pasó
Imagínese usted, con el pulso tembloroso por la fiebre, viendo cómo su maleta, esa caja de recuerdos y papeles importantes, se desvanece en la maraña del aeropuerto. Eso mismo le ocurrió a un ciudadano cubano en el José Martí. Denunció que le abrieron su equipaje y le sacaron cosas de valor, todo mientras intentaba volar hacia Madrid.
Es como una historia que se repite, un eco amargo en los pasillos de un lugar que debería ser seguro. Laptop, discos con fotos de familia, cables; todo se esfumó como por arte de magia negra, dejando un vacío, no solo en la maleta, sino también en el ánimo.
Dónde y cuándo
La escena se montó en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, ese nudo de caminos y despedidas. La fecha, un miércoles, 28 de enero de 2026. Era la tarde, cerca de las 4:30. El señor Edgar Pérez Ramírez, que así se llama el afectado, se preparaba para tomar un vuelo de World2Fly, el 2W1506, con rumbo a Madrid. Estaba enfermo de Chikungunya, y el equipaje de mano, que normalmente llevaría consigo, tuvo que ir a la bodega. No había protección extra, ni siquiera el servicio de “wrapping” que a veces es como un último abrazo de seguridad. Y, en medio de la espera por un vuelo que se retrasó más de tres horas, y hasta con un apagón que dejó a oscuras parte de la zona, fue cuando las cosas se torcieron.
Por qué es importante
Este caso no es solo la historia de una maleta perdida, es un espejo. Refleja la vulnerabilidad de quien viaja por el aeropuerto más grande de Cuba. Importa a todos los que pisan esa terminal, a los que llevan sus vidas en esas maletas. Habla de la confianza que se rompe, de la idea de que tus pertenencias están, o deberían estar, a salvo. Este suceso lanza una sombra sobre la seguridad, sobre la gestión de un punto tan vital para el país, y sobre la tranquilidad de cada pasajero. Para muchos, este es un grito de alerta.
Qué dicen las partes
El señor Pérez Ramírez, con la voz de quien busca justicia, ha enviado más de cuarenta correos electrónicos. Intentó contactar al MININT y a la administración del aeropuerto, pero, según sus palabras, es como hablarle al viento. La respuesta, hasta ahora, ha sido el silencio. Sin embargo, la aerolínea World2Fly, al llegar a Madrid, sí se movió. Atendieron su reclamo y le ofrecieron ayuda, mostrando una cara distinta a la que encontró en Cuba. Esto pinta un cuadro claro: mientras unos ignoran, otros, al menos, escuchan.
Qué viene ahora
La escena no termina aquí. El afectado clama por una investigación, por que las autoridades cubanas tomen el timón y dirijan la nave hacia la responsabilidad. Quiere que miren de cerca a los escáneres, a los custodios de equipaje, a los maleteros. Es un llamado para que se garanticen protocolos, para que los viajeros no queden a merced de la casualidad o de la mala fe. El telón de esta historia aún no cae, y todos los ojos están puestos en La Habana, esperando una señal, una respuesta que ilumine este rincón oscuro del aeropuerto.
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