Marco Rubio en el Caribe: La Mano de Trump y los Ecos de Cuba
lunes, 23 de febrero de 2026
En pocas palabras
El Secretario de Estado Marco Rubio visita San Cristóbal y Nieves para la cumbre de CARICOM, reafirmando la política de Trump en el Caribe, con Cuba en el centro de la tensión y diálogos discretos.
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Qué pasó
El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se dispone a iniciar una visita rápida pero significativa. Su destino: San Cristóbal y Nieves. Allí, su objetivo es claro: reafirmar y propulsar la política exterior de la administración del presidente Donald Trump en la importante región del Caribe.
Este viaje cobra especial relevancia en un ambiente geopolítico tenso, marcado por las crecientes fricciones con Cuba y los ecos aún frescos de la reciente operación militar llevada a cabo por Estados Unidos en Venezuela. Es un movimiento estratégico en el gran tablero de ajedrez del hemisferio occidental.
Dónde y cuándo
La agenda marca este miércoles como el día de su llegada a San Cristóbal y Nieves. El motivo principal de su estancia será la cumbre de la Comunidad del Caribe, conocida como CARICOM. En este foro regional, Rubio asume el rol de representante de los intereses estadounidenses.
Se espera que el funcionario aborde una gama de temas cruciales. Entre ellos, la seguridad regional, la estabilidad política de las naciones caribeñas, el fomento del comercio y las estrategias para impulsar el crecimiento económico. La diplomacia se moverá bajo el sol caribeño, con un ojo en el futuro y otro en las tensiones latentes.
Este desplazamiento, cabe destacar, ocurre poco más de un mes después de la intervención militar estadounidense en Venezuela que culminó con la captura y destitución de Nicolás Maduro. A pesar de otros frentes de atención, como el refuerzo militar en Oriente Medio, Washington insiste en mantener el foco en América Latina y el Caribe como una prioridad ineludible.
Por qué es importante
La trascendencia de esta visita para Cuba es notable y multifacética. La administración Trump y el propio Rubio han posicionado a la isla caribeña en el centro de su estrategia hemisférica. Han vinculado su enfoque en Cuba con un recrudecimiento del embargo económico y una presión constante.
Esta política ha sido bautizada por ellos como la “Doctrina Donroe”, una relectura moderna del histórico Corolario a la Doctrina Monroe. Dicha postura enfatiza la oposición a cualquier influencia externa en la región y la firme afirmación de la primacía de Estados Unidos. Para los observadores, es una clara señal de que el pulso entre Washington y La Habana sigue más vivo que nunca.
El Caribe, en su conjunto, se convierte así en un escenario clave para la reafirmación de la influencia estadounidense, buscando asegurar que la región se alinee con sus intereses estratégicos y económicos.
Qué dicen las partes
En Washington, las declaraciones del presidente Trump han añadido una capa de intriga. Ha afirmado públicamente que Marco Rubio está “hablando con Cuba ahora mismo”, insinuando la posibilidad de algún tipo de acuerdo. Estas palabras resonaron fuerte en la escena política internacional.
Sin embargo, la respuesta desde La Habana no se hizo esperar. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, negó rotundamente la existencia de conversaciones oficiales en curso. Díaz-Canel fue enfático al solicitar que cualquier diálogo futuro se base en el respeto irrestricto a la soberanía y la igualdad entre las naciones. Un mensaje claro sobre las condiciones para sentarse a la mesa.
A esto se suman informes de fuentes internacionales que han revelado contactos discretos. Se habla de encuentros entre Marco Rubio y Raúl Guillermo Rodríguez Castro, quien es nieto y persona de confianza del expresidente Raúl Castro. Estas conversaciones, descritas como discusiones sobre posibles escenarios futuros para Cuba, han eludido los canales diplomáticos formales de La Habana.
Son diálogos que, aunque no se califican como negociaciones oficiales, sugieren un entramado de comunicaciones complejas y subterráneas, ajenas a la luz pública, pero con un peso potencial considerable en el futuro de la isla.
Qué viene ahora
Con la visita de Rubio y la complejidad de las comunicaciones, el futuro inmediato del Caribe y especialmente de Cuba, se presenta lleno de interrogantes. Los líderes de la región estarán atentos a las propuestas y mensajes de Estados Unidos, evaluando cómo encajan en sus propios intereses y realidades.
Los contactos discretos con figuras cubanas, sumados a la retórica pública, indican que la política de Washington hacia la isla podría seguir moviéndose en varios frentes simultáneamente. No todo se juega en el escenario oficial.
La región caribeña, con su historia de influencias y resistencias, se prepara para observar los próximos pasos. El ajedrez geopolítico no se detiene, y cada movimiento podría redefinir alianzas y tensiones en este estratégico rincón del mundo. El sol sigue saliendo sobre un mar de incertidumbres y posibles transformaciones.
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