Mayabeque Afina su Red Eléctrica en Plena Crisis de Apagones
sábado, 31 de enero de 2026
En pocas palabras
La Empresa Eléctrica de Mayabeque realiza labores de mantenimiento en la subestación Santa Cruz. Esto ocurre mientras Cuba enfrenta una severa crisis energética con apagones constantes, generando debate.
Mas detalles
Qué pasó
La Empresa Eléctrica de Mayabeque ha puesto manos a la obra. Se trata de un mantenimiento crucial en la Subestación Santa Cruz de 110 kV. Instalan nuevos pararrayos, moviendo hilos y engranajes.
Es una acción técnica importante, una pieza más en el intrincado rompecabezas de la red eléctrica cubana. Se busca proteger las instalaciones.
Dónde y cuándo
Esta escena ocurre en Mayabeque, justo en la Subestación Santa Cruz. Las labores se han estado ejecutando durante la jornada en estos días que corren.
Los técnicos, bajo el sol implacable, se afanan entre estructuras metálicas y cables que prometen energía. Es un ballet de herramientas y esfuerzo contra el tiempo.
Todo esto sucede en un momento donde la escasez de combustible y los apagones dibujan el día a día de la isla.
Por qué es importante
La importancia de estos trabajos es doble. Por un lado, buscan proteger las instalaciones eléctricas, mantenerlas a salvo de futuras tormentas, reales y metafóricas.
Por otro, se aspira a dar un respiro al sistema, a inyectarle un poco de estabilidad en un mar de incertidumbre. Cada pequeño ajuste cuenta en la lucha contra los largos cortes de luz.
Para la gente, significa una chispa de esperanza, o al menos la promesa de que algo se está haciendo, aunque sea tarde para muchos.
Qué dicen las partes
La Empresa Eléctrica de Mayabeque, a través de sus canales oficiales, explica que estas tareas son parte de un plan de mantenimiento. Argumentan que buscan resguardar la infraestructura vital.
Sin embargo, la gente en la calle murmura. Se preguntan por qué estas reparaciones llegan ahora, después de tanto tiempo de ver el deterioro. Hay un sentir colectivo de que estas acciones son un remedio tardío.
Expertos en la materia también señalan la falta de inversión y mantenimiento previo, décadas de descuido que ahora pesan en cada apagón.
Qué viene ahora
Ahora, la mirada se posa en el futuro inmediato. ¿Estos trabajos aliviarán la carga? ¿Se traducirán en menos horas sin luz para los mayabequenses?
La población sigue atenta, a la espera, con el oído pegado a la radio, atenta a cualquier nuevo aviso o interrupción. Los apagones ya son parte de la rutina, una sombra constante.
Analistas coinciden: estas acciones son necesarias, sí, pero el problema de fondo requiere una inversión mucho más grande y una planificación que mire lejos, más allá de la jornada.
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