Médicos Cubanos Abandonan Misión en Venezuela por Temor y Control

lunes, 12 de enero de 2026

En pocas palabras

Dos médicos cubanos abandonaron su misión en Venezuela tras la captura de Maduro, denunciando control y amenazas en un ambiente tenso.

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Qué pasó

Una luz de alerta se encendió en la misión médica cubana en Venezuela. Dos profesionales de la salud, un estomatólogo y una doctora, decidieron romper filas y abandonar sus puestos. Este movimiento no es menor, ocurre justo después de la operación militar de Estados Unidos que culminó con la captura del expresidente Nicolás Maduro. Ambos, con el temor a cuestas, han denunciado un clima de control y amenazas que los empujó a tomar esta difícil decisión.

Ellos no son los únicos en buscar una salida; afirman que al menos otras trece personas de su grupo han optado por el mismo camino. Un camino incierto, pero que sienten como su única opción ante la situación.

Dónde y cuándo

La escena se desarrolló en los estados venezolanos de Mérida y Táchira, donde estos médicos prestaban sus servicios. Fue a inicios de enero de 2026 cuando se produjo este abandono, un momento de particular ebullición política en la región. Actualmente, permanecen ocultos en algún rincón de Venezuela, esperando un respiro, lejos de las miradas que podrían significar la repatriación forzosa. El aire, para ellos, se siente cargado de incertidumbre y la sombra de la persecución. Las órdenes confusas sobre una "operación militar de resistencia" añadieron más peso a sus miedos, empujándolos a la clandestinidad.

Por qué es importante

Este episodio arroja una sombra sobre la estabilidad de las misiones cubanas en Venezuela, un pilar de la política exterior de la isla. Es un indicio de la fragilidad que puede nacer de los cambios políticos drásticos, como la reciente captura de Maduro. La historia de estos médicos saca a la luz la situación humanitaria y laboral de miles de profesionales. Expone además un dilema sobre sus derechos y la libertad de elegir su destino.

Podría ser la señal de un efecto dominó, animando a más profesionales a buscar su propia salida, buscando un futuro con menos control y más esperanza. Es un tema que toca la fibra de la dignidad humana y la autonomía personal en un contexto de cooperación internacional.

Qué dicen las partes

Los médicos, en el anonimato que les brinda un mínimo de seguridad, han alzado su voz ante el medio Diario de Cuba. Denuncian un férreo control interno y un lenguaje militarizado por parte de sus superiores. Las amenazas son claras: cárcel en Cuba por "abandono de funciones" (de tres a ocho años de prisión) y la confiscación de sus bienes. Hablan de la famosa "PAMUSE" o "mochila del colaborador", lista para cualquier eventualidad.

Las órdenes de concentración en centros controlados y la restricción de comunicaciones con sus familias son parte de las medidas denunciadas. Hasta ahora, no hay una respuesta pública ni oficial por parte del gobierno cubano ni del venezolano respecto a estas graves acusaciones.

Qué viene ahora

El horizonte para estos médicos parece incierto, pero no sin esperanza. Miran hacia las organizaciones de derechos humanos y el activismo venezolano, pidiendo garantías públicas. Desean protección frente a posibles represalias, la posibilidad de una residencia legal y acceso al trabajo en condiciones de igualdad. Es una súplica por un nuevo comienzo, lejos de la sombra de la ley cubana.

La situación podría tornarse más compleja si estas denuncias impulsan a otros profesionales a seguir el mismo camino. El foco estará puesto en la reacción de las autoridades cubanas y venezolanas, y en si la comunidad internacional o las organizaciones no gubernamentales extenderán su mano para ofrecerles un refugio seguro y un camino legal para reconstruir sus vidas.

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