Mundial 2026: Precios de Entradas Disparan la Polémica Antes de la Gran Fiesta
jueves, 15 de enero de 2026
En pocas palabras
El Mundial 2026 en Norteamérica enfrenta críticas por los altos precios de las entradas, dejando a muchos aficionados fuera de la celebración y generando una controversia antes de su inicio.
Mas detalles
Qué pasó
La Copa Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México, prometía ser una fiesta sin igual. Con 48 selecciones y 16 ciudades sede, la expectativa era enorme. Sin embargo, antes de que ruede el balón, una sombra se cierne sobre el evento. El costo de las entradas ha alcanzado niveles históricos, y esto está dejando a millones de seguidores con un sabor amargo.
Muchos aficionados sienten que los están excluyendo de la celebración. Este descontento ha crecido a medida que se acerca el torneo, y la polémica es ya el tema de conversación.
Dónde y cuándo
La cita es en el verano de 2026, cuando el fútbol mundial mirará hacia Norteamérica. Los partidos se jugarán a lo largo y ancho de Estados Unidos, Canadá y México, en un total de 16 ciudades.
Desde que se abrió la fase de venta de entradas, el ruido comenzó. Algunas localidades para la fase de grupos llegaron a costar 700 dólares. Para la final, los precios se dispararon a miles de dólares, incluso antes de que el mercado de reventa inflara aún más las cifras. Es un escenario que pinta la emoción con un toque de frustración.
Por qué es importante
Esta situación es clave porque el fútbol siempre ha sido un deporte del pueblo, arraigado en la comunidad. Al elevar tanto los precios, se crea una barrera enorme que aleja a los hinchas de a pie.
Es el Mundial más caro de la historia, según expertos. Esto no solo afecta el bolsillo, sino que cambia la esencia misma de la experiencia. La fiesta podría perder su conexión con la base de aficionados que históricamente le ha dado vida y color.
Qué dicen las partes
La FIFA, por su parte, defiende los precios. Argumenta que reflejan las prácticas del mercado actual para eventos de gran magnitud en los países anfitriones. Aseguran que buscan un acceso “justo” para todos, considerando también la realidad del mercado secundario.
Desde la trinchera de los aficionados, hay voces como la de Jo McNicol, una seguidora inglesa, que expresa su frustración. Ella planeó todo un viaje, pero no encontró entradas a precios razonables. También ha denunciado que el sistema de accesibilidad para personas con silla de ruedas es menos favorable que en torneos anteriores.
Expertos como Henry Bushnell de The Athletic confirman que estos precios superan cualquier antecedente. Incluso el primer ministro británico, Keir Starmer, ha pedido a la FIFA que haga más para acercarse a los seguidores. Además, la administración del Presidente Donald Trump ha implementado políticas de visado más estrictas, lo que genera incertidumbre migratoria para algunos hinchas, aunque se ha anunciado un programa FIFA PASS para agilizar los trámites.
Qué viene ahora
La discusión sobre los precios seguramente continuará. Es previsible que los aficionados que no encontraron entradas buscarán opciones en el mercado secundario, donde los costos serán aún mayores. La FIFA y el gobierno de Estados Unidos han puesto en marcha el programa FIFA PASS, buscando facilitar la entrada al país para aquellos que logren adquirir sus boletos.
Queda por ver si la FIFA tomará más medidas para calmar el descontento. La gran pregunta es si esta barrera económica afectará la asistencia real a los estadios y, más importante aún, el espíritu festivo que siempre ha caracterizado a una Copa del Mundo.
Comentarios