Odisea en ómnibus: 20 horas de viaje con seis averías entre Santiago y La Habana
domingo, 1 de marzo de 2026
En pocas palabras
Un viaje de Santiago a La Habana se convirtió en una odisea de 20 horas, con seis averías mecánicas y condiciones precarias, generando indignación entre los pasajeros.
Mas detalles
El viaje entre Santiago de Cuba y La Habana, usualmente un trayecto de unas pocas horas, se transformó en una pesadilla para Melissa Pérez y otros pasajeros. Lo que debía ser un recorrido de unas 14 horas, con llegada programada para la madrugada, se extendió por casi 20 horas, marcado por constantes paradas y un profundo malestar.
Qué pasó
Un ómnibus que cubría la ruta interprovincial entre Santiago de Cuba y La Habana sufrió seis averías mecánicas durante la madrugada. Estas fallas obligaron al vehículo a detenerse repetidamente en carretera, retrasando significativamente la llegada a su destino final en la capital cubana.
Dónde y cuándo
El incidente ocurrió en la ruta de carretera entre Santiago de Cuba y La Habana. El vehículo partió el sábado al mediodía y, para el domingo por la mañana, aún se encontraba en ruta. A bordo viajaban niños y personas mayores, quienes sufrieron las incomodidades del largo y accidentado viaje.
Por qué es importante
Este suceso pone de relieve las deficientes condiciones del transporte interprovincial en Cuba. Para los pasajeros, representa una pérdida de tiempo considerable y una experiencia incómoda y estresante. El alto costo del pasaje, 17,000 pesos, agrava la indignación, pues el servicio ofrecido no se corresponde con el precio pagado.
Qué dicen las partes
Melissa Pérez, una de las pasajeras afectadas, expresó su indignación en redes sociales, criticando la falta de revisiones técnicas exhaustivas antes de los viajes de larga distancia. Señaló que los gestores de transporte privado a menudo promocionan sus servicios con buenas referencias que no siempre se cumplen, dejando a los usuarios expuestos a viajes de baja calidad.
Qué viene ahora
El caso subraya la necesidad de mayor control y rigor en el mantenimiento de los vehículos de transporte privado y estatal. Los usuarios esperan que se implementen inspecciones más estrictas y se garantice un servicio más fiable, seguro y confortable. Sin estas mejoras, los viajes interprovinciales seguirán siendo, para muchos, una verdadera odisea.
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