Parto de Alto Riesgo en Matanzas Reaviva Debate sobre la Sanidad Cubana
jueves, 19 de febrero de 2026
En pocas palabras
Un parto de alto riesgo fuera de un hospital en Matanzas, Cuba, pone en evidencia las dificultades y la capacidad de respuesta del sistema de salud ante emergencias.
Mas detalles
Qué pasó
Imagínense la escena. Un lunes cualquiera, en la provincia de Matanzas, la vida se aferraba a un hilo fuera de las paredes del hospital. Una joven madre primeriza, con apenas 35 semanas de gestación, se encontraba en medio de un parto de alto riesgo. La emergencia era total, y cada segundo contaba como una gota de agua en el desierto.
El equipo médico activó sus alarmas, preparándose para lo inesperado. Era un momento de alta tensión, donde la pericia y la rapidez eran la única salvación para la madre y el pequeño que venía en camino.
Dónde y cuándo
El drama se desplegó en Los Arabos, un rincón de la occidental provincia de Matanzas, el pasado lunes 19 de febrero de 2026. La mujer, que venía desde el poblado de Cuatro Esquinas, llegó a la asistencia médica ya con el bebé naciendo.
Era un parto pelviano, es decir, el bebé venía de nalgas. Además, el cordón umbilical estaba enredado y había señales de líquido meconial, como una nube oscura sobre el milagro del nacimiento, aumentando el peligro para ambos.
Por qué es importante
Este suceso, más allá de la tensión del momento, enciende una luz de alerta. No es solo un parto más; es un espejo que refleja los desafíos que enfrenta la infraestructura médica en Cuba, especialmente en la atención primaria. Nos habla de la capacidad de respuesta del sistema de salud en situaciones críticas.
El incidente pone el foco en cómo estas dificultades impactan directamente en los momentos más vulnerables de la vida, reavivando interrogantes sobre las condiciones en que se producen algunos partos y la atención general.
Qué dicen las partes
Desde la Dirección Provincial de Salud, se calificó la jornada como de máxima tensión para el personal. Se informó que se activaron todos los protocolos de emergencia necesarios para estabilizar a la madre y al bebé en ese crítico momento.
Sin embargo, la nota oficial no ofreció detalles sobre la evolución posterior de la madre y el recién nacido, dejando una estela de preguntas en el aire. Este caso, además, se suma a otros que han puesto el ojo en las dificultades, como aquella cirugía en La Habana que debió continuar bajo la luz de los móviles por un apagón.
Qué viene ahora
Ahora, la conversación en la calle y en las redes sociales no se detiene. Este evento y otros similares seguirán alimentando el debate público sobre la robustez y la preparación de los servicios de salud en el país.
Habrá que seguir observando cómo el sistema, con sus luces y sus sombras, se adapta y responde a estas situaciones críticas. Son la prueba más dura de su fortaleza y de su compromiso con la vida en cada rincón de la isla.
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