El Presidente de la UPEC y la Controversia de la Imagen Escondida en Redes
martes, 3 de febrero de 2026
En pocas palabras
Ricardo Ronquillo Bello, presidente de la UPEC, generó un escándalo al publicar una imagen fálica con un comentario sugerente en redes sociales.
Mas detalles
Qué pasó
Una tarde, la ciudad se detuvo un momento para mirar la pantalla. El señor Ricardo Ronquillo Bello, quien preside la Unión de Periodistas de Cuba, compartió en sus redes una imagen que, digamos, no pasó desapercibida.
Era una pieza envuelta en papel de regalo, puesta sobre su mesa, con una forma muy particular. Y el comentario que la acompañaba tampoco era de esos que se olvidan: “En papel de regalo. Porque esta pieza es muy sagrada en Cuba…”
Dónde y cuándo
Esto ocurrió en las redes sociales, específicamente en su perfil personal de Facebook, un martes 3 de febrero de 2026. La imagen, un tanto pícara y envuelta como un obsequio, apareció de pronto, trayendo consigo una ola de asombro y luego, de indignación.
El protagonista, claro, era Ronquillo Bello, figura visible del periodismo cubano, quien sin quererlo, o quizás sí, puso la pelota en el centro de la cancha del debate público.
Por qué es importante
Esta publicación es más que un simple chiste. Importa porque Ronquillo Bello no es una persona cualquiera; es la cabeza de la principal organización de periodistas de Cuba, la UPEC. Su gesto pone en entredicho la seriedad, la ética y el ejemplo que una figura así debe ofrecer al gremio y al público.
Abre una discusión sobre la responsabilidad en las redes y el decoro de quienes tienen cargos importantes. ¿Qué mensaje se envía cuando la máxima autoridad periodística comparte algo así?
Qué dicen las partes
Las voces no se hicieron esperar. Colegas y usuarios de la red levantaron su voz, algunos con mesura, otros con franca molestia. Melvin Sarduy habló de “chistes que restan”, mientras María Teresa Betancourt no dudó en calificar la publicación de “ordinaria, vulgar, grotesca”.
Marta Rosin lo consideró “machista”, y Patricia Álvarez señaló que “resta mucho” a una persona respetable. José Luis Tan, con la sabiduría popular, resumió que el presidente “se fue loma abajo”. El sentimiento general fue de decepción y preocupación por la imagen del periodismo.
Qué viene ahora
Hasta el momento, Ronquillo Bello ha guardado silencio. No ha habido explicaciones, ni una disculpa, ni un gesto de rectificación. La imagen sigue ahí, o al menos el eco de ella, flotando en el aire digital.
El episodio reaviva el debate sobre los límites del humor, la ética profesional y la conducta de los líderes en el espacio público. Será interesante ver si este silencio se rompe o si la polémica se diluye en el constante ir y venir de las noticias. La discusión, de momento, sigue abierta, como una herida que no cicatriza del todo.
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