Preso Político en Cuba Denuncia Quema de Fotos y Raciones Limitadas en Prisión

sábado, 21 de febrero de 2026

En pocas palabras

Un preso político en Cuba, Yasser Fernando Rodríguez González, denunció la quema de sus fotos familiares y severas restricciones alimentarias en el Combinado de Sandino, lo que lo llevó a una huelga de hambre.

Mas detalles

Qué pasó

Una luz áspera se posó sobre las pertenencias de Yasser Fernando Rodríguez González. Un preso político en Cuba, Yasser denunció que el 6 de febrero, por orden del teniente coronel Euclides Reloba Baños, jefe del penal Combinado de Sandino, sus fotografías fueron quemadas. Estas imágenes, tres en total, habían sido llevadas por su hija y mostraban al recluso junto a una bandera estadounidense. El oficial justificó la acción alegando que eran “fotos contrarrevolucionarias” y que la decisión venía de la dirección del centro penitenciario.

Como si el fuego en las fotos no fuera suficiente, a Yasser se le impidió recibir otras 75 fotografías familiares durante una visita. En protesta por estas medidas, inició una huelga de hambre que duró del 6 al 11 de febrero.

Dónde y cuándo

La escena se desarrolló en el Combinado de Sandino, una prisión cubana, durante los primeros días de febrero de 2026. Los días grises de la prisión se hicieron más oscuros cuando el teniente coronel Euclides Reloba Baños tomó la decisión de quemar las fotos. Yasser Fernando Rodríguez González, el hombre tras la denuncia, fue el protagonista de este incidente, y en respuesta a su protesta, lo trasladaron a una celda de castigo. Un espacio conocido por los internos como “15 y K”, sin luz y con limitaciones de abrigo, donde el frío se sentía en los huesos. Allí, entre las sombras, recibió amenazas de la dirección del penal.

Por qué es importante

Este episodio no es un simple suceso entre cuatro paredes; es un eco que resuena sobre los derechos humanos y las condiciones de vida en las cárceles cubanas. La quema de fotografías familiares y las restricciones alimentarias señalan una tensión constante, una mano dura sobre aquellos que disienten. Subraya las represalias que pueden enfrentar los presos políticos por expresar cualquier tipo de vínculo con símbolos considerados adversos por las autoridades.

Además, pone en evidencia el control férreo sobre la comunicación de los reclusos con sus familias, cerrando ventanas que conectan el mundo interior del penal con el exterior.

Qué dicen las partes

Yasser Fernando Rodríguez González, el preso político, alzó su voz para denunciar la quema de sus “fotos contrarrevolucionarias” y las duras represalias. Describió también la escasez de alimentos y las requisas estrictas que impiden a las familias llevar provisiones adecuadas. Según su relato, las autoridades justifican estas restricciones para evitar “intercambios indebidos” entre internos.

Por ahora, las autoridades penitenciarias cubanas guardan silencio, sin emitir declaración alguna. Organizaciones de derechos humanos, sin embargo, han señalado previamente su preocupación por las condiciones en las prisiones cubanas, incluyendo las limitaciones a los familiares. Las acusaciones de Rodríguez González aún no han podido ser verificadas de forma independiente, dejando una sombra de incertidumbre en el aire.

Qué viene ahora

Tras la denuncia de Yasser, los ojos del mundo podrían posarse, una vez más, sobre las prisiones cubanas. Las organizaciones de derechos humanos, con sus informes detallados, seguramente seguirán de cerca la situación, buscando verificar lo que Yasser ha contado desde su encierro. Es posible que la atención internacional sobre las condiciones de los presos políticos aumente, poniendo presión sobre las autoridades.

Sin embargo, la verificación independiente de estas acusaciones seguirá siendo un desafío, como a menudo ocurre en estos casos. La historia de Yasser, como un cuento que busca su desenlace, queda abierta a la espera de más capítulos.

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